miércoles, 11 de junio de 2014

Naruto, las salamandras y la samandarina.

Naruto es una serie manga, con su correspondiente anime, escrita e ilustrada por el dibujante Masashi Kishimoto que cuenta la historia de un ninja adolescente hiperactivo e impredecible llamado Naruto Uzumaki, que aspira a alcanzar el máximo nivel ninja, Hokage, para que se reconozca su importancia en su aldea. Pero aquí no vamos a hablar de Naruto Uzamaki, ni de los demás personajes principales de la serie, sino que nos centraremos en unos animales muy interesantes que son las salamandras.

Algunos de los principales personajes de Naruto. Fuente



En el manga y en los dibujos animados de Naruto aparecen de vez en cuando algunas salamandras, como invocaciones o acompañando a los ninjas protagonistas, las cuales suelen estar relacionadas con la producción de veneno, normalmente mortal para los seres humanos, pero ¿esto es así en el mundo real? ¿Es mortal el veneno de las salamandras? En este post hablaremos de las salamandras de Naruto, de la realidad del veneno que producen y de algunos tipos reales de salamandras, comparándolas con las de los dibujos animados.

Una salamandra gigante en el manga de Naruto. Fuente

El poderoso ninja Hanzō, también conocido como "Salamandra" Hanzō, era el líder de Amegakure, una pequeña aldea altamente industrializada y oculta del mundo exterior en el País de la lluvia. En dicha aldea había una salamandra, conocida como Salamandra negra, cuyo cuerpo producía un veneno mortal. Cuando Hanzō era pequeño, dio con la salamandra y esperó su muerte, tras la cual se implantó su saco de veneno en su cuerpo, adquiriendo desde entonces la capacidad de crear naturalmente el mismo veneno, asimismo desarrolló también resistencia a dicho veneno. El veneno era tan potente que podía paralizar completamente a la persona afectada, además de poder matarla.

El poderoso ninja "Salamandra" Hanzō. Fuente
La Salamandra negra de Amegakure. Fuente

Existen dos especies europeas conocidas como salamandras negras, pero nada tiene que ver con el enorme ejemplar nombrado anteriormente. Se trata de las salamandras alpinas Salamandra atra atra, y Salamandra lanzai, unos urodelos completamente negros que habitan en los Alpes. Otras subespecies de Salamandra atra presentan patrones de coloración amarillos y negros, aunque distintos a los de la salamandra común.

Salamandra negra de los Alpes. Salamandra atra. Fuente
Salamandra lanzai. Fuente

La Salamandra negra de Amegakure era semejante a una salamandra gigante de Japón, Andrias japonicus, pero de contextura más delgada y color negro o marrón (según el manga o el anime). Las salamandras gigantes reales pertenecen a la familia Cryptobranchidae. Pueden alcanzar tamaños enormes de un metro y medio de longitud y se alimentan de peces y crustáceos, pudiendo vivir hasta 80 años. Al contrario de lo que ocurre en Naruto, las salamandras gigantes reales NO producen veneno.

Andrias japonicus. Fuente

La familia Cryptobranchidae está representada en la actualidad por tres especies, la ya comentada Andrias Japonicus, su semejante china, Andrias davidianus, y una salamandra norteamericana llamada Cryptobranchus alleganiensis. La salamandra gigante china es la que mayor tamaño puede alcanzar, llegando hasta 1,80 en los ejemplares más grandes.

Andrias davidianus. Fuente

En la Península ibérica no tenemos salamandras gigantes, pero si hay salamandras. Cabe recordar en este momento que las salamandras son unos animales pertenecientes al orden de los caudados o urodelos (anfibios con cola), dentro de la clase anfibios, que junto con los peces son conocidos como vertebrados anamniotas. El género Salamandra, está formado por seis especies, siendo la más conocida la salamandra común o salamandra de fuego, cuyo nombre científico es Salamandra salamandra.

Salamandra salamandra. Fuente

Este animal se distribuye principalmente por el continente europeo, desde Portugal a Italia y Grecia y también por el norte de Alemania, sur de Polonia y Rumanía, siendo uno de los habitantes anfibios de la Península ibérica. Según la UICN el estado de conservación de esta especie es de "Preocupación menor", aunque en determinadas regiones ha habido una notable disminución en el número de individuos.

Una salamandra. Fuente

El género Salamandra, además de las tres especies nombradas anteriormente, S. salamandraS. lanzai y S. atra, incluye otras tres más, que son la S. algira, que habita en el norte de África; la S. corsica, que vive en Córcega; y la S. infrainmaculata, de Oriente Medio.

Volviendo a Naruto, Hanzō utiliza hábilmente el veneno implantado en su cuerpo y es capaz de matar a una persona con solo respirar delante de ella. El veneno exhalado es mortal y causa que sus víctimas experimenten un dolor insoportable y que finalmente mueran en el plazo de unos dos días. A pesar de su inmunidad, Hanzō siempre usa una máscara antigás y lleva un pequeño frasco de antídoto guardado. La sustancia que produce la bolsa de veneno es gaseosa o se vaporiza en contacto con el aire, formando una nube tóxica. El veneno real de las salamandras, como veremos a continuación, es líquido y no gaseoso, y no se vaporiza como en el anime.

Hanzō expulsando el gas tóxico por la cicatriz que le quedó tras implantarse la bolsa de veneno. Fuente

Al contrario que las salamandras de Naruto, y al igual que ocurre con el resto de especies de anfibios ibéricos, las salamandras SON INOFENSIVAS, a pesar de que posean glándulas productoras de sustancias tóxicas por toda su piel, que pueden causar en el hombre irritación en los ojos o en otras mucosas. Este veneno es usado como un mecanismo de defensa pasiva, ya que son animales lentos y no tienen garras ni una mordedura poderosa para defenderse, además de ser poco ágiles en tierra, aunque sean unos buenos nadadores.

La piel de las salamandras produce ciertos alcaloides con nombres curiosos como la samandarona y la samandarina, que usan para defenderse de ser comidos por sus depredadores. Estos venenos son poco potentes, y suelen tener sabor amargo y desagradable, por lo que esta circunstancia unida a los colores aposemáticos que presentan, hacen que un depredador que haya probado una salamandra de llamativos colores, se lo piense dos veces antes de hincarle el diente a otra.

Glándulas productoras de veneno en una salamandra. Fuente

Las glándulas exocrinas multicelulares de la piel de las salamandras son de dos tipos fundamentales: glándulas mucosas (productoras de sustancias mucosas y lubricantes) y glándulas granulares (productoras de veneno). Las glándulas granulares se componen generalmente de una capa secretora cubierta externamente por una capa musculo-epitelial contráctil, que está relacionada con la expulsión de los productos glandulares. Las glándulas de la piel de las salamandras, y en general de los demás anfibios, se pueden dividir en los varios tipos según la disposición, como son las parótidas, las lumbares o las pectorales. El saco de veneno de la Salamandra negra del que hablábamos al principio, probablemente hace referencia a una de estas glándulas.


Glándulas parótidas. Fuente

En la serie de Naruto, los personaje pueden hacer invocaciones o jutsus de invocación que les permiten convocar o traer animales, criaturas u objetos desde otros lugares para usarlos en el combate. Cuando un animal es convocado, es posible que no siga las ordenes de su invocador, e incluso en ocasiones pueden volverse contra él, aunque en general no suele ocurrir. Hanzō era capaz de invocar a una enorme salamandra gigante llamada Ibuse

Hanzō sobre la salamandra gigante Ibuse. Fuente

Al igual que la Salamandra negra, Ibuse es una salamandra gigante de Japón, aunque de color gris o color café, según la ocasión. En una de sus intervenciones, es capaz de cavar bajo tierra, para emerger después y comerse al ninja contra el que luchaba su invocador. Habitualmente las salamandras gigantes no pueden cavar en tierra, aunque muchas especies si lo hacen frecuentemente en el barro.  En Estados Unidos, existe un género de salamandras que se conoce como salamandras cavadoras o "mole salamanders" (salamandras topo) que viven en madrigueras en muchos casos cavadas por ellas mismas; se trata del género Ambystoma, a que pertenecen el famoso ajolote, Ambystoma mexicanum, o la salamandra topo, Ambystoma talpoideum. En ningún caso, ni siquiera estas salamandras, serían capaces de cavar rápido como lo hace Ibuse.

Ibuse, en su versión color café. Fuente

Ambystoma mexicanum. Fuente

Esta salamandra ficticia, además tiene la habilidad de exhalar por la boca una especie de niebla venenosa que puede paralizar a sus enemigos. Al generar esta "niebla" suponemos que estamos hablando de pequeñas gotitas de veneno en estado líquido. Existen animales capaces de escupir o lanzar el veneno, como es el caso de las cobras (reptiles), género Naja, o de los sapos Rhaebo guttatus, aunque como ya dijimos anteriormente, las salamandras reales no son capaces de hacerlo, sino que producen el veneno a través de las glándulas de su piel.

Ibuse expulsando su gas venenoso. Fuente

El principal compuesto tóxico del veneno de las salamandras es la samandarina, un esteroide alcaloide producido por las glándulas de la piel en pequeñas cantidades. Este compuesto, en mayores concentraciones, puede llegar a causa convulsiones musculares, además de alta presión arterial combinada con hiperventilación en ciertos vertebrados, por lo que además del sabor desagradable produce irritación e inflamación de la mucosa bucal del animal que muerde a una salamandra. En muchos casos, además de su función defensiva, las sustancias química de la piel de las salamandras tienen acción antibacteriana.


Samandarina. Fuente


Existen una serie de compuestos químicos de estructura similar a ésta que son conocidos con el nombre de samandarinos, de los cuales se han llegado a determinar hasta nueve tipos distintos en la piel de Salamandra salamandra y Salamandra atra. Los nueve compuestos samandarinos conocidos son la samandarina, la O-acetilsamandarina, la samandarona, la samandaridina, la samandinina, la samandenona, la cicloneosamandiona, la samanina y la isocicloneosamandaridina. 


Samandarinos. Fuente


La fórmula del compuesto principal, la samandarina, es C19H31NO2 y el nombre propuesto por la IUPAC es (2S, 5R, 5aS, 5bS, 7aR, 9S, 10aS, 10bS, 12aR)-Octadecahidro-5a,7a-dimetil-2,5-epoxiciclopenta[5,6]naft[1,2d]azepin-9-ol. Su masa molar es de 305,45 g/mol.


La síntesis de estos alcaloides a partir del colesterol, tiene lugar en el hígado, en los testículos y en los ovarios, por lo que solo aparecen en adultos, ya que las larvas son incapaces de sintetizarlas. También es común que muchos de los alcaloides sean secuestrados en las glándulas de la piel de los anfibios a partir de los alimentos ingeridos. Se piensa que muchas de ellas proceden de bacterias, hormigas, ácaros, escarabajos y ciempiés, aunque es muy probable que los anfibios sean capaces de fabricar sus propios compuestos tóxicos sin necesidad de tomarlos de la dieta.

Una pequeña salamandra manipulada por una persona. Fuente

Otra salamandra que nos encontramos en Naruto es la marioneta llamada precisamente Salamandra, un títere creado y controlado por Sasori y posteriormente por Kankurō, ambos ninjas especialistas en usar marionetas para sus ataques. Esta marioneta, cuya forma recuerda ligeramente a una salamandra, tiene un gran poder defensivo y el cuerpo hueco, lo cual le permite que hasta tres personas se refugien en su interior para evitar un daño. Sasori, además es un maestro en usar todo tipo de venenos.

Marioneta Salamandra. Fuente

Las salamandras reales no tienen la capacidad defensiva de la marioneta Salamandra, pero producen muchos alcaloides, al igual que otros anfibios, que ocupan un lugar destacado en la investigación sobre como influyen en los canales de sodio para actuar como anestésicos locales, anticonvulsivos y antiarrítmicos, aunque todavía no han tenido un gran impacto en la investigación biomédica. Eso sí, la capacidad de regeneración de las extremidades de las salamandras sirve de inspiración actualmente para terapias regenerativas en humanos, abriendo un gran abanico de posibilidades en este campo y representan una gran esperanza para las personas con miembros amputados.


Regeneración de la pata de una salamandra. Fuente

En Naruto aparecen otros anfibios, además de las salamandras que hemos conocido aquí, pero pertenecen al orden de los anuros (anfibios sin cola), es decir, son sapos y ranas, por lo que no tienen cabida en esta entrada, que está dedicada exclusivamente a sus primos con cola, así que quizás aparezcan por aquí en alguna otra entrada futura.

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Referencias: 

- Comparative Biochemistry and Physiology Part A: Physiology 01/1995; DOI:10.1016/0300-9629(95)98515-I. Cutaneous granular glands and amphibian venoms. R.C. Toledo, C. Jared






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Esta entrada participa en la XXXI Edición del Carnaval de Biología que acoge Retales de Ciencia de Marta Menacho. (@Retales_ciencia).


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Esta entrada participa en la Edición XXXVI (Edición del Kriptón) del  Carnaval de Química, cuya anfitriona es Toñi Martínez (@t_martinezii) en su blog cafedeciencia.




2 comentarios:

EsTiempoDeVolar dijo...

Muy buen post! Como todo tu blog, un placer seguirte y leerte. Gracias por compartir.
Besos.

Orochimaru dijo...

Genial el post sobre las salamandras y relacionarlo con la serie Naruto. Me ha encantado, aunque la foto del hombre con la salamandra gigante puede que me produzca pesadillas esta noche. Sin duda un superviviente de los dinosaurios.
Saludos

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