lunes, 12 de enero de 2015

Tetas animales

El pasado jueves mi amigo Guillermo @waltzing_piglet me avisó por Twitter de que siguiera una conversación que había tenido lugar en esa red social por parte de varios compañeros de Naukas, y cual sería mi sorpresa cuando vi que la conversación había terminado convocando a quien quisiera a publicar una entrada el lunes bajo la etiqueta #lunesTetas, que hablara evidentemente de tetas. 
Ni corto ni perezoso, decidi que, después de haber escrito un par de entradas sobre penes, ¿como no iba a hacer otra sobre tetas...? XD

Lo que se me ocurrió fue hacer una recopilación de la variedad de tetas que podemos encontrar en el reino animal, pero antes de ello, creo que es de justicia explicar un poco qué son las tetas y qué animales las tienen.

Tetas de una hembra de bonobo. Fuente



Las tetas, los senos o los pechos, que es como solemos llamar a la región anterosuperior lateral del tronco femenino humano, reciben el nombre mas científicamente correcto de mamas, y son una estructura característica y exclusiva de los mamíferos. Estas protuberancias, que en nuestra especie suelen ser la perdición de muchos hombres, se localizan habitualmente en los animales en su región ventral. Tanto en humanos como en animales el término hace referencia tanto a dicha región como a las glándulas mamarias y a los conductos galactóforos internos que las hembras usan para alimentar a sus crías durante el periodo de la lactancia.

Anatomía de las tetas. Fuente

De hecho el término mamíferos hace referencia a una clase de animales, dentro del filo cordados que reciben su nombre a causa de la presencia de glándulas mamarias como una de las principales características que los diferencian de otras clases de vertebrados. El nombre latinizado de este grupo de animales es Mammalia y precisamente la etimología mas probable de la palabra es que provenga del latín 'mamma' que hace referencia a los primeros balbuceos de los bebés, y que originó las palabras "mamá" para madre y "mama" para teta. De esta manera podemos concluir que 'mamíferos' es un nombre bastante adecuado para los "animales que maman".

Mamíferos. Fuente

Las glándulas mamárias que conforman las mamas de estos animales son los órganos que producen leche para alimentar a las crías o hijos durante los primeros meses o semanas de vida. Son glándulas exocrinas especializadas en producción de leche que aparecen durante el desarrollo embrionario por dilatación de ciertas glándulas sudoríparas. 

Mujer amamantando a su bebé. Fuente

Los elementos que componen una teta, bueno, una glándula mamaria, se llaman alvéolos y son estructuras tubulares huecas de pocos milímetros de longitud recubiertos por células epiteliales y rodeados por células mioepiteliales. Los alvéolos se reúnen formando grupos llamados lóbulos y cada uno de estos lóbulos posee un conducto laticífero que drena en los orificios del pezón. Llamamos glándula mamaria simple a todo el conjunto de tejido excretor de leche que se dirige a un único conducto y glándula mamaria compuesta al conjunto de todas las glándulas mamarias simples que desembocan en un mismo pezón, que es una protuberancia de la teta que da salida al exterior.

Vista frontal y lateral de una teta humana durante la lactancia. Fuente

El número y posición de las glándulas mamarias simples y compuestas varía ampliamente en los diferentes grupos de mamíferos y se presentan en ambos sexos, aunque en la mayoría de los casos, las de los machos no son funcionales o están atrofiadas. Veamos ahora algunos ejemplos de la variedad de tetas que podemos encontrar entre los mamíferos (y otros animales ¿...?):

#1. Tetas humana. Las hembras de la especie humana, es decir las mujeres, tienen dos glándulas mamarias compuestas, una en cada pecho y cada una de ellas está formada por entre 10 a 12 glándulas simples. En nuestra especie es un signo de dimorfismo sexual que evidentemente actúa como reclamo de las mujeres hacia los hombres, puesto que la forma de reloj de arena, ancha de pechos y caderas, y estrecha de cintura, parece ser la más atractiva para los machos de nuestra especie. Además, según algunos estudios, es posible que esta característica femenina se haya seleccionado porque durante la cópula resultan atractivos para el hombre lo que hace que se acaricien y masajeen, aumentando la producción de oxitocina que hace que la mujer aumente su deseo por el hombre, lo cual es un círculo vicioso muy adecuado para fortalecer el vínculo con la pareja. El resto de primates también tiene un solo par de mamas, aunque en ninguna especie llegan a un nivel de desarrollo semejante al de las hembras de Homo sapiens. Solamente durante la lactancia las hembras de otros primates aumentan el tamaño de sus tetas, pero cuando termina este periodo vuelven a su tamaño natural.

Las tetas femeninas como reclamo publicitario. Fuente

Las tetas masculinas como reclamo publicitario. Fuente

#2. Tetas pares. Por regla general, los mamíferos tienen un número par de pezones ubicados de forma paralela, y en algunos casos coincide que la cantidad de pezones se corresponde con el número de cachorros que pueden componer la camada máxima de esa especie, y la mitad con el número medio de cachorros que suelen tener, aunque esta regla no se cumple en la mayoría de especies. Aplicado a los humanos, las dos tetas se corresponderían con que lo más habitual es que nazca un solo bebé en un parto, seguido de gemelos o mellizos.  Por poner algunos ejemplos más de mamíferos domésticos podemos observar que los gatos tienen seis pezones, los perros ocho y los cerdos hasta dieciocho.

Tetas de una cerda amamantando a sus crías. Fuente

Tetas pares humanas. Fuente

#3. Tetas impares. Las hembras de las zarigüeyas tienen un número impar de pezones, normalmente colocados formando un círculo, con uno en su centro, en el interior de su bolsa o marsupio. La especie Didelphis marsupialis tiene 9 pezones, mientras que Didelphis virginiana, tiene 13. El número de crías suele ser superior al número de pezones, hasta 20 en algunas especies, por lo que muchas de ellas no llegan a adultas, ya que tienen que pasar un periodo de unos dos meses dentro de la bolsa de la madre adheridas a uno de los pezones para poder sobrevivir, debido al escaso nivel de desarrollo con el que nacen, al igual que otros marsupiales. Para evitar que la cría se suelte del pezón, éste se mantiene hinchado hasta que los pequeños son lo suficientemente maduros para agarrarse por si mismos al pelo de la madre con seguridad.

Crías de zarigüeya mamando en los pezones circulares del marsupio de su madre. Fuente

#4. Teta que la mano no cubre no es teta, sino ubre. Las ubres son un tipo especial de tetas, formado por las glándulas mamarias de las hembras de algunos mamíferos, en especial de los rumiantes, como vacas, cabras, ovejas e incluso ciervos. Esta formada por una especie de bolsa que cuelga bajo el vientre del animal con una gran capacidad de almacenamiento de leche, con varios pezones o tetillas alargados para que las crías puedan succionar este nutritivo producto. En las vacas hay cuatro tetillas, mientras que cabras, ovejas y ciervos tienen solo dos.


Ubre de una vaca. Fuente

Anatomía de una ubre. Fuente

#5. Tetas lanza-leche y pezones ocultos. Las tetas de los cetáceos, mamíferos marinos como las ballenas, orcas y delfines, son normales, con sus glándulas mamarias y con sus pezones, pero al carecer las crías de labios para poder succionar, es la hembra con su poderosa musculatura asociada a las glándulas mamarias la encargada de producir contracciones que expulsan la espesa leche hacia la boca de la cría. Muchas de estas especies, cuentan con dos pezones, cerca de la zona genital, que están ocultos bajo un repliegue de piel, llamado pliegue mamario.

Beluga amamantando a su cría. Fuente

Orca amamantando a su cría. Fuente

#6. Sin tetas no hay paraíso. Los monotremas, ornitorrincos (Ornithorhynchus anatinus) y equidnas (género Tachyglossidae), no tienen pezones, pero si glándulas mamarias. Recordemos que estos mamíferos primitivos son ovíparos, es decir, ponen huevos, aunque después son capaces de amamantar a sus crías. Lo consiguen porque los pequeños equidnas y ornitorrincos succionan la leche a través de los poros por los que las dos glándulas mamarias que poseen, desembocan al exterior. La hembra del ornitorrinco tiene unos surcos en el abdomen que forman unos canales de leche que permiten a las crías lamerla con mayor facilidad.

Una cría de equidna alimentada con leche por una persona. Fuente

Hembra de ornitorrinco "amamantando" a sus crías. Fuente

#7. Tetas masculinas. Los zorros voladores son un tipo de murciélagos frugívoros que alcanzan gran tamaño, pero también hay especies con tamaño muy pequeño. Es el caso del género Dyacopterus, al que pertenecen tres especies, es un raro grupo de estos animales que viven en el sudeste asiático, en lugares como Sumatra y Borneo. Los machos de Dyacopterus spadiceus son una rareza dentro de los mamíferos puesto que son capaces de lactar, es decir de producir leche y alimentar con ella a las crías, de forma natural. Se han observado casos en humanos y en otros animales macho, por aumento de hormonas, como la prolactina, pero solo ocurre en situaciones extraordinarias. Es posible que los machos de esta especie de murciélago hayan desarrollado esta capacidad como una ventaja evolutiva de los machos lactantes frente a los que no lo hacen, o por el hecho de alimentarse de frutas con altos niveles de fitoestrógenos, hormonas vegetales similares a las que en mamíferos pueden inducir la lactación. 

Dyacopterus spadiceus con su cría. Fuente

#8. Machos sin tetas. Los machos de los mamíferos también tienen glándulas mamarías y pezones, ya que en el desarrollo embrionario aparecen antes de que el feto se diferencie hacia macho o hacia hembra. La distinta cantidad y tipos de hormonas que se producen en ambos sexos dan lugar a que los machos no produzcan leche y sus mamas no sean funcionales, como mencionábamos en el párrafo anterior. En los machos de algunos roedores como los ratones y las ratas las glándulas mamarias no forman conductos o pezones, por lo que externamente parece que no tuvieran.

En un ratón macho no es visible la línea de pezones en el vientre, como en la hembra. Fuente

Anatomía de la mama masculina humana. Fuente

#9. Multitetas. Hablando de roedores, las hembras suelen tener los pezones a lo largo de toda la llamada línea de leche o laticífera. La línea laticífera son dos líneas paralelas en la zona ventral de todos los mamíferos caracterizadas por un engrosamiento de la epidermis, a lo largo de la cual se pueden presentar los pezones, ya sea en la zona torácica, la abdominal o la inguinal, en el varias de ellas. Pues como decíamos al principio del párrafo en los roedores, como en otros mamíferos los pezones recorren toda la línea laticífera, destacando la rata Mastomys natalensis, conocido como el "ratón multitetas" o algo así, por tener muchos (12 pares) pezones y ser estos bastante promientes, extendidos desde las axilas hasta los laterales de los muslos. Incluso su nombre científico, Mastomys, viene del griego 'masto' que significa 'pecho' o 'pezón'. Este tipo de roedores también es conocido por ser el reservorio del virus de la fiebre de Lassa. En humanos cuando hay presencia de más de dos tetas, hecho totalmente excepcional, se habla de polimastia, y cuando hay más de dos pezones, de politelia, y suelen ser pezones pequeños que se suelen confundir con verrugas o lunares.

Vista ventral de la rata multitetas. Fuente
Un montón de ejemplares de Mastemys natalensis. Fuente

#10. Tetas sobaqueras. O tetas en las axilas, para ser más finos y precisos. Estamos hablando de los manatíes o vacas marinas, cuyo nombre por cierto significa en la lengua antigua caribeña "con tetas", unos animales pertenecientes al género Trichechus, del que existen cuatro especies en la actualidad. La localización de las glándulas mamarias en las hembras de los manatíes es bajo las axilas y durante los dos primeros años de vida, la hembra amamanta con ellos a sus crías, estableciéndose un fuerte vínculo entre madre e hija.

Manatí hembra amamantando a su cría. Fuente

#11. Tetas transgénicas. Algunas grupos de investigación de varias empresas han diseñado vacas, ovejas y cabras transgénicas para que puedan producir en su leche varios tipos de proteínas para uso farmacéutico o médico, como anticuerpos monoclonales, lactoferrina, lisozima o protrombina. También se han conseguido animales transgénicos para que dejen de producir ciertas proteínas en su leche, como la vaca Daisy en Nueva Zelanda, cuyas glándulas mamarias producen leche con mayor porcentaje de caseína pero sin betalactoglobulina, para reducir las alergias de los lactantes a las proteínas de la leche de vaca. La transgénesis en estos casos consiste en introducir o modificar genes en las células del animal, que controlan la producción de determinadas proteínas en sus glándulas mamarias.

Las ubres de una vaca modificada genéticamente son exactamente iguales
a las de una vaca no modificada genéticamente. Fuente

#12. Tetas avianas nº 1. En algunas aves columbiformes, como tórtolas y palomas existe la producción de la llamada "leche de buche", una sustancia que sirve para alimentar a los pichones durante los primeros días tras la eclosión del huevo, pero que nada tiene que ver con la leche de los mamíferos, pues no contiene glúcidos, sino que está formada exclusivamente por proteínas y lípidos. Esta sustancia no se produce en glándulas mamarias, pues estas son exclusivas de los mamíferos, como llevamos comentando a lo largo de todo el post, sino en un tejido epitelial localizado en el buche, cuyas células conforme se alejan de la base, se van transformando en la sustancia pastosa que forma la "leche de buche". La sustancia que estimula la producción de esta sustancia es la misma hormona que estimula la producción de leche en mamíferos, la hormona prolactina. 

Paloma torcaz alimentando a sus pichones son su "leche de buche". Fuente

#13. Tetas avianas nº 2. Los flamencos, género Phoenicopterus, son otras aves que tienen esta misma capacidad, aunque en este caso la sustancia se produce en zonas más bajas del tracto digestivo, la producen tanto machos como hembras, y es de color rojo brillante, debido a la alimentación de los adultos, lo cual resulta en que la gente tienda a pensar que están alimentando a sus crías con su propia sangre. 

Pollo de flamenco siendo alimentado por su madre. Fuente

#14. Tetas avianas nº 3. El tercer tipo de ave que tiene esta capacidad es el pingüino emperador, Aptenodytes forsteri, cuyo macho pasa mucho tiempo incubando el huevo, mientras la hembra está en el mar en busca de alimento, si la hembra muere o se retrasa en su vuelta, y el pollo nace antes de tiempo, el mecanismo que tienen estas aves para asegurar la supervivencia de las crías, es la producción de este especie de "leche" en la faringe del pingüino macho.

Macho de pingüino emperador alimentando a su cría con "leche de buche". Fuente

N. del A.: Recordad que ni las aves, ni los reptiles, ni los anfibios, ni los peces, ni los invertebrados, tienen tetas, ya que como decíamos al principio del post, ésta es una característica propia y exclusiva de los mamíferos. Le he dado el nombre de Tetas avianas a estos tres últimos puntos para que encajen bien en la entrada y así tener la excusa para poder hablar de la "leche de buche". En este post hablé de algunos animales de dibujos animados que tenían tetas y no debían tenerlas.

Aves con tetas en los dibujos animados. Fuente

15. Tetas perfectas. La fórmula perfecta para los pechos femeninos, según varias encuestas y estudios del cirujano plástico inglés Pattrick Malluci, parece ser que dependen del tamaño relativo de la parte superior e inferior al pezón. La parte de abajo del pezón debe ser ligeramente superior a la parte de arriba, siguiendo el siguiente porcentaje: el pezón debe estar ubicado de tal forma que el 55 % del volumen de la teta quede debajo de la línea del pezón y el 45 % arriba. Es el llamado índice 55:45 o "beckoning breast". Esta distribución hace que el pezón apunte ligeramente hacia arriba, concretamente en un ángulo de unos 20 grados. El estudio concluye que algunas actrices y cantantes cumplen este índice como Megan Fox, Miranda Kerr, Katy Perry y Kelly Brook, y que incluso en el arte clásico encontramos estas proporciones en algunas obras.

La fórmula de las tetas perfectas. Fuente

Las tetas perfectas en el arte clásico. Fuente

Katy Perry luciendo orgullosa su pecho perfecto. Fuente

Y con la mirada de Kate Perry - porque os habréis fijado en su penetrante mirada, ¿no? - terminamos este post enmarcado en el #lunesTetas que se han inventado mis locos amigos de Naukas, para usar las tetas como excusa para hablar de Ciencia, y que Irreductible se está encargando de recopilar en la web de Naukas, donde podremos ver todas las entradas que se publiquen en Twitter bajo la etiqueta #lunesTetas. 

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Referencias:

- Batcon.

















- Rowen D. Frandson; W. Lee Wilke; Anna Dee Fails (1 April 2013), Anatomy and Physiology of Farm Animals, John Wiley & Sons, pp. 449–451.

- Levin, R. and Meston, C. (2006), Nipple/Breast Stimulation and Sexual Arousal in Young Men and Women. Journal of Sexual Medicine, 3: 450–454. 

- Francis, Charles M., et al.; "Lactation in Male Fruit Bats," Nature, 367:691-692, 1994.




4 comentarios:

Marisa Castiñeira dijo...

Completo e interesante. Nos gustan esos apartados que recorren las modalidades mamarias.
Nos gusta tu artículo de #lunesTetas donde las tratas con respeto y admiración!

Nebesu dijo...

Respecto a lo de la forma del pecho perfecto, hace un tiempo leí el porque de la forma del pecho natural. Decía algo así como que el pecho natural, cuando tienes los brazos cruzados, el pezón estaba un poco orientado hacia abajo, para facilitar así el acople del bebé.

No recuerdo donde lo leí, pero si lo encuentro te lo enlazo. Me resultó una hipótesis bastante curiosa y tranquilizadora para las mujeres con pezones orientados hacia abajo xD

Me ha encantado la entrada. Como mujer amante de las tetas te felicito :P

Marta Máster dijo...

Hola: un post de lo más completo e ilustrativo. Seguimos en contacto

Álvaro dijo...

Vaya día llevamos, visite el blog que visite se habla de lo mismo (y con abundante material visual, para entender mejor las explicaciones jejeje). Esta noche voy a soñar con tetillas!

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