lunes, 30 de noviembre de 2015

Somos osos

Cartoon Network lo ha vuelto a hacer, y ya desde antes de haber emitido el primer capítulo me tenía ganado con su nueva serie. Me declaro muy fan de Hora de aventuras, Historias corrientes, Steven Universe, Tito Yayo, Clarence y desde ahora mismo también, de Somos osos, que podemos ver desde el pasado sábado en el canal Boing.

Somos osos, la nueva serie de Boing. Fuente


Desde el primer anuncio la serie enamora, y eso que la trama no es nada del otro mundo, pero da la sensación de ser divertida y encantadora. ¿A quién no le pueden gustar unos dibujos animados protagonizados por osos? Muchos recordarán de su infancia, o si tienen niños pequeños, a los famosos Osos amorosos, o los aventureros Osos Gummi, o el goloso Winnie the Pooh, o el entrañable Tao-Tao, o el padre de Ramma, o el divertido Oso Yogui, y como no, la serie mítica Jackie y Nuca... y tantas más que podríamos seguir enumerando.

Unos cuantos osos animados

Somos osos (We bare bears) es una serie estadounidense creada por Daniel Chong, protagonizada principalmente por tres ejemplares de osos que conviven con personas en una ciudad, intentando llevar una vida de lo mas normal, lo que provocará las situaciones mas divertidas e inverosímiles.

Osos entre la gente. Fuente

Los protagonistas se llaman Pardo, Panda y Polar, haciendo referencia a las especies que representan cada uno, un oso pardo, un oso panda y un oso polar, respectivamente, que son presentados como hermanos adoptivos, pero, ¿están realmente emparentadas estas tres especies en la realidad? Suponemos que por el hecho de ser osos lo más probable es que sí, pero recordemos que desde hace tiempo ha habido cierta controversia en la clasificación de los osos pandas como osos, así que intentaremos en este post contestar a esa pregunta, y así, de camino, hablaremos de Biología, usando como excusa los dibujos animados, como tanto nos gusta en La Ciencia de la vida.

Polar, Pardo y Panda en versión realista. Fuente

- El primero de los osos se llama Pardo, y es un oso pardo, Ursus arctos, que ejerce como líder de este peculiar grupo. Pardo es bastante inepto en cuanto a las relaciones sociales, pero siempre esta buscando relacionarse con la gente. Existen unas 12 subespecies de oso pardo en la realidad, sin contar las extintas, así que podemos intentar adivinar en cual de ellas encaja nuestro protagonista. Para averiguar cual es la subespecie a la que pertenece Pardo, tenemos que recurrir a su nombre en inglés, que es Grizzly, lo que nos da la pista definitiva para incluirlo como un Ursus arctos horribilis, la subespecie a la que pertenece el conocido oso grizzly.

Oso grizzly. Fuente

Los osos grizzly son una subespecie que habita en Norteamérica y que suelen llevar una vida bastante solitaria. Son de tamaño muy grande, solo siendo superados entre los de su familia por los osos polares y los kodiak. Una de sus principales características es la presencia de una gran joroba en su espalda, formada por masa muscular, que le da mayor potencia a sus patas delanteras, por ejemplo para facilitar el hecho de cavar. Pero las principales diferencias con otras subespecies de oso pardo son: las garras, bastante más grandes que las de otros, por su capacidad cavadora, sin ser tan curvadas como las de los osos que las usan para trepar a los árboles; y el pelo, que tiene puntas plateadas en algunas zonas de la espalda. De hecho el nombre de "grizzly", significaría algo así como "entrecano", debido a esta característica. En inglés existe la palabra "grisly", que significa "espeluznante", y que dio lugar a que el naturalista americano George Ord se confundiera a la hora de nombrar formalmente a este animal y por eso lleva el epíteto "horribilis" en su nombre científico.

Oso grizzly de impresionante mirada. Fuente

En la serie Somos osos, es cierto que podemos diferenciar perfectamente a los tres protagonistas, sobre todo por la distinta coloración de sus pelajes, además de por sus personalidades, pero el resto de características no aparecen representadas. Por ejemplo, en Pardo, su piel es marrón, como en la realidad, pero no encontramos ninguna referencia a sus poderosas garras, a la joroba de su espalda o al pelo plateado. El tamaño de los tres protagonistas también es el mismo, por lo que no podemos apreciar las diferencias reales entre las tres especies en cuanto a talla.

Pardo, de Somos osos. Fuente
Comparación de las garras de un oso grizzly y un oso negro. Fuente

- Seguimos con Panda, que pertenece a la especie Ailuropoda melanoleuca, es decir, es un panda gigante. Su llamativo patrón de colores blanco y negro, y su aspecto achuchable lo hacen un animal bastante conocido en todo el mundo, a pesar de ser una especie en peligro de extinción con muy pocos ejemplares y muy localizados en seis regiones montañosas de China. El propio nombre cientifico hace referencia a su coloración, ya que "melanoleuca" significa "negro y blanco". Ailuropoda viene de "ailurus", que quiere decir "gato", y "podos", que significa "pie".

Ailuropoda melanoleuca. Fuente

Pero no siempre los pandas han sido considerados osos, ya que durante bastante tiempo estuvieron incluidos en la familia de los prociónidos, como los mapaches y como el también conocido panda rojo, Ailurus fulgens, pero los últimos estudios genéticos han sacado a los dos pandas del grupo de los mapaches, concluyendo que los pandas gigantes si son osos, y los pandas rojos pertenecen a una familia independiente propia. El hecho de que ambos tengan un abultamiento óseo en la zarpa que les sirve como pulgar oponible, o sexto dedo, y que hizo que por ello se les clasificara juntos, puede que no sea más que un ejemplo de convergencia evolutiva por tener ambos el mismo tipo de alimentación a base de bambú.

Ailurus fulgens. Fuente

Panda, en la serie Somos osos, presenta su característica coloración con las patas, parte del tronco, los cuartos traseros, las orejas y los anteojos de color negro, siendo el resto del cuerpo blanco, y en ciertas escenas da la sensación de ser un poquito menor de tamaño que sus hermanos, lo cual también coincide con la realidad, aunque la diferencia es mínima. En la serie es cariñoso, y enamoradizo y también vegetariano. Los pandas reales, a pesar de estar clasificados en el orden de los carnívoros, como los demás osos, llevan una dieta casi exclusivamente vegetariana, basada básicamente en la caña de bambú, que podría suponer casi el 99% de su dieta, la cual complementaría con insectos, huevos y pequeños roedores, pero en una proporción muchísimo menor. Un acierto en la serie, es que Panda coma solo vegetales, mientras que por ejemplo, Pardo, tiene una dieta mucho más variada, coincidiendo con los osos grizzly reales, que son omnívoros.

Panda, de Somos osos. Fuente

Todos conocemos al panda blanco y negro, que se corresponde con la mayoría de pandas existentes y cuya subespecie es Ailuropoda melanoleuca melanoleuca, pero no es tan conocida la otra subespecie, menos frecuente y que habita en las montañas Qinling, de las que recibe el nombre de Ailuropoda melanoleuca qinlingensis y que se diferencia por tener un patrón de colores similar al anterior, pero con tonos marrones en lugar de negros. ¿No resulta curioso saber que existe un oso panda de color marrón?

Panda de Qinling. Fuente

- Polar es el que menos habla de los tres compañeros y cuando lo hace se refiere a sí mismo en tercera persona, y es también el más calmado y tranquilo del grupo. Es un gran luchador, que domina perfectamente varias artes marciales, y además es muy buen chef, especializado en comida japonesa, como el sushi, lo que coincide perfectamente con la alimentación de los verdaderos osos polares, donde el pescado es muy importante. La especie a la que pertenecen los osos polares es Ursus maritimus, nombre dado por Constantine John Philips, que fue el primero en describirlo como una especie distinta, y que quiso hacer referencia al hábitat donde vive este animal habitualmente. Su traducción sería "oso marino".

Ursus maritimus. Fuente

Entre las características principales de los osos polares destaca su pelaje blanco, bueno, que parece blanco, porque en realidad no lo es, ya que su denso pelaje en realidad es translúcido, formado por miles de pelos huecos llenos de aire, que ejercen de aislante térmico. Bajo el pelaje se encuentra la piel, que es negra para atraer mejor la radiación solar y aumentar así el calor corporal, seguida de una gruesa capa de grasa subcutánea. El hecho de que vemos el pelaje de los osos polares de color blanco se debe a que la luz se refleja sobre éste, generando una falsa sensación de blancura. En determinadas ocasiones puede verse de color pardo claro o amarillento, según el ángulo de observación y el lugar. 

Tonos amarillentos en los osos polares. Fuente

Como ya comentamos antes, el tamaño de los osos polares es el mayor de todas las especies de osos existentes en la actualidad, ya que si tenemos en cuenta a los extintos encontraríamos especies mucho más grandes. A pesar de ser omnívoros, podemos considerar que los osos polares son los más carnívoros de todos, alimentándose principalmente de peces, focas, mamíferos marinos como las belugas, aves, huevos y una pequeña cantidad de vegetales en la época de verano.

Polar, de Somos osos. Fuente
Comparación de tamaños entre varias especies de osos extintos y actuales. Fuente

Los osos polares también están amenazados por la extinción, por la caza excesiva que han sufrido en otras épocas, así como por la pérdida de hábitat en la actualidad, debido al cambio climático y al deshielo de muchas de las zonas donde viven.

Hemos dicho al principio del post, que los tres protagonistas de Somos osos son hermanos adoptivos, por lo que no hay una relación de parentesco real entre ellos, pero si que podemos recurrir a su filogenia para encontrar este parentesco evolutivo entre las tres especies. Retrocedamos pues un poco en el árbol filogenético de los osos para encontrar esta relación entre Pardo, Panda y Polar. Afortunadamente el registro fósil de los úrsidos es excepcionalmente bueno y podemos establecer bien las relaciones directas entre ancestros y descendientes con suficientes formas intermedias conocidas como para precisar el límite entre unos y otros.

Pila de osos, una posición muy común en la serie. Fuente
Árbol filogenético de los osos. Fuente

Podemos empezar hace unos 40 millones de años cuando encontramos a un ancestro común de los carnívoros, que dio lugar tanto a la rama de los úrsidos (osos) como a la de los prociónidos (mapaches) y pandas rojos. Según los análisis comparativos de ADN, los pandas se separaron de la rama principal de los osos hace unos 17 millones de años, coincidiendo con la existencia en esa época de especies extintas de osos como los pertenecientes al género Ursavus, que suelen ser considerados como los primeros osos, existiendo desde hace unos 29 millones de años. De hecho la especie extinta Ursavus elmensis es conocida como oso del amanecer, por encontrarse en los orígenes de este grupo de animales. El tamaño de estos osos primitivos variaba entre el de un gato y el de un lobo. Se sabe también de otra especie de panda, que se extinguió hace unos 2 m. a. llamada panda pigmeoAiluropoda minor o Ailuropoda microta, con características y tipo de vida y alimentación similar a la del panda gigante, pero con aproximadamente la mitad de su tamaño. Los pandas actuales son considerados como verdaderos fósiles vivientes.

Reconstrucción de Ursavus. Fuente
Panda pigmeo. Fuente

Otro oso actual, el oso de anteojos, Tremarctos ornatos, se separó de la rama principal de los osos hace unos 12 millones de años, lo que queda evidenciado también en su dotación cromosómica: los osos del género Ursus tienen un total de 74 cromosomas acrocéntricos (con brazos asimétricos), mientras que el oso de anteojos presenta 52 cromosomas metacéntricos (con brazos simétricos). Actualmente vive en los bosques húmedos de los Andes, siendo este el único lugar donde se encuentra, por lo que es una especie vulnerable a la extinción y lo convierte en la única especie de oso que vive en Sudamérica. Su nombre, oso de anteojos, se debe a unas manchas blanco-amarillentas que se encuentran en torno a sus ojos y que pueden llegar hasta la garganta y el pecho, destacando profundamente en su pelaje que varía del negro al marrón-rojizo.

Tremarctos ornatus. Fuente

Entre los tres géneros que incluye la familia de los úrsidos modernos están los dos descritos anteriormente: Aiulurus y Tremarctos, con una especie cada uno, y el tercero al que pertenecen seis especies actuales, que es el género Ursus, aunque éste puede dividirse en varios, según distintas clasificaciones.

Osos actuales. Fuente


Relaciones entre los osos actuales. Fuente
Relaciones filogenéticas entre los osos actuales. Fuente

Continuando con el árbol evolutivo de los osos, podemos considerar que uno de los primeros osos de los que se tiene registro es Parictis, de hace unos 38 millones de años, muy diferente de los osos actuales, con aspecto y tamaño parecido al de los mapaches. Un poco más reciente, y con aspecto parecido, es Allocyon, que apareció hace unos 34 m. a. Hace unos 30 m. a. nos encontramos a Cephalogale, que probablemente dio origen al ya nombrado Ursavus. Hace unos 13 millones de años los osos de hocico corto se diferenciaron de los demás pasando a Sudamérica, donde encontramos a Plionarctos, como uno de los representantes más antiguos, que pudo dar lugar a los géneros Tremarctos (osos de anteojos), Arctotherium (osos sudamericanos extintos) y Arctodus (osos de cara corta norteamericanos). Estos últimos llegaron a ser los carnívoros terrestres más grandes del Pleistoceno, alcanzando tamaños superiores a los del oso polar y del oso cavernario europeo.


Comparación de tamaño entre Arctodus, Ursus arctos y Homo sapiens. Fuente
Cladograma de los úrsidos norteamericanos. Fuente

En torno a hace unos 5 millones de años aparecieron los primeros miembros del género Ursus, entre los que se encuentran las seis especies actuales. El oso perezoso, Melursus ursinus, fue unos de los primeros en separarse hace 5,3 m. a. y sus características son bastante diferentes a las del resto de osos: una espesa capa de pelo largo, lacio y negro, una marca de pelo blanco en forma de V en el pecho, hocico alargado, con labios muy prominentes y móviles, y pies curvados hacia dentro con uñas muy largas útiles para cavar. Es el oso actual más lanudo. Además se desplazan lentamente y pueden trepar a los árboles con facilidad, de ahí el nombre de osos perezosos, por su parecido con estos animales. Como peculiaridad en su dieta encontramos principalmente hormigas y termitas, que hace salir de sus refugios subterráneos destruyéndolos con sus garras, además de miel, huevos, tubérculos, cereales y pequeños animales. Como no tienen dientes delanteros, pueden fácilmente succionar insectos de sus nidos, como una aspiradora, e incluso pueden sellar sus fosas nasales para mejorar la succión. Por el tipo de clima en el que viven, templado con abundante comida, no necesitan hibernar. Por curiosidad, y seguro que no lo habíais pensado, pero Baloo, de El libro de la selva es un oso perezoso.

Melursus ursinus. Fuente
Baloo, el oso perezoso. Fuente

Hace unos 4 millones de años nos encontramos a la especie de oso extinto Ursus minimus que podría ser el ancestro de todos los demás osos de los que hablaremos a continuación. Este oso dio lugar a dos linajes muy diferentes, los osos pardos y los osos negros. Dentro de los osos negros nos encontramos tanto a los osos malayos, como a los osos negros asiáticos. El oso malayo, Helarctos malayanus, es el menor de los osos actuales, posee pelaje negro, muy corto y una banda en forma de V de color anaranjado en el cuello, y tiene costumbres muy diferentes a las de otros osos, como no hibernar, o trepar ágilmente a los árboles e incluso construir nidos sobre ellos. Su alimentación se basa en pequeños animales, hojas de palmera, cocos, miel y semillas. Es el que tiene las garras y la lengua más largas entre todos los osos.

Ursus minimus. Fuente

Helarctos malayanus. Fuente

El oso negro asiático u oso tibetano, Ursus thibetanus, es un poco más grande que el anterior, pero también con pelaje negro y una banda en V de color leonado pero más blanquecina, parecida a la de la especie anterior. Se le considera una de las especies de oso mas agresiva hacia las personas puesto que habita en zonas donde suele ser frecuente el contacto con humanos. Se le considera una especie vulnerable, sobre todo por la destrucción de su hábitat y porque ciertas partes de su cuerpo son usadas por la falsa "medicina tradicional China".

Ursus thibetanus. Fuente

Curiosamente el oso malayo recibe el nombre de oso del Sol, mientras que el oso tibetano es llamado oso de la Luna, debido a la diferencia de tonalidad entre las manchas del cuello de ambos: dorado y recordando una puesta de Sol el primero y blanco y recordando a la Luna el segundo.

Representación artística del oso del Sol y oso de la Luna. Fuente

No están muy claras las relaciones filogenéticas del oso negro americano, Ursus americanus, con lo anteriores osos negros, pero es muy probable que lo encontremos en la misma diversificación que comentamos antes a partir de U. minimus. Este oso es más pequeño que el polar y que el pardo, pero mayor que los dos osos negros asiáticos. Es muy llamativa la capacidad para andar a dos patas que tienen los osos negros, para lo cual sus patas traseras son un poco más largas que las delanteras.

Ursus americanus. Fuente
Oso negro andando sobre sus patas traseras

A pesar del nombre, el color del pelaje de esta especie varía del negro al blanco, pasando por numerosos tonos de marrón. Existen 16 subespecies de oso negro en Norteamérica, algunas bastante curiosas, como el Ursus americanus kermodei, de color blanco mate, por lo que recibe el nombre de spirit bear, o el Ursus americanus emmonsii, que habita en los glaciares de Alaska y tiene un llamativo pelaje gris azulado.

Ursus americanus kermodei. Fuente
Ursus americanus emmonsii. Fuente

Hablando de osos negros, en el tercer capítulo de Somos osos, se puede ver a Panda haciendo un test chorra por Internet llamado "¿Qué tipo de oso eres?" y el resultado no puede ser mas divertido, ya que en vez de salirle que es un Ailuropoda melanoleuca, le sale que es un oso negro, con la consecuente cara de WTF? y cabreo del bueno de Polar.

"Eres un oso negro"

Como hemos dicho anteriormente, Ursus minimus, dio lugar tanto a los osos negros, como a los osos pardos, a través de especies como como Ursus etruscus, que vivió desde hace unos cinco millones, hasta hace un millón y medio de años. Éste dio lugar a Ursus doliniensis, que convivió con los primeros Ursus arctos, hace un millón de años aproximadamente. El conocido oso cavernario, Ursus spelaeus, también surge de esta misma rama, teniendo a U. doliniensis y a U. deningeri como antepasados más recientes y a U. etruscus, como antepasado común con U. arctos. El oso de las cavernas vivió desde hace 250000 hasta hace unos 10000 años en Europa y es uno de los mamíferos prehistóricos mejor conocidos habiendo alcanzado un tamaño ligeramente a los del actual oso polar. Un oso cavernario erguido sobre sus patas traseras podía alcanzar unos 3 metros de altura. Otras características de estos animales es que tenían un cráneo muy ancho, en forma de cúpula con una frente pronunciada. Habitaba en cuevas, lo que lo hacía entrar en conflicto con otras especies coetáneas, como los leones cavernarios o las hienas, o las distintas especies humanas. El registro fósil parece indicar que Homo neanderthalensis era el que mantenía una relación más estrecha con este animal, ya sea para venerarlo, como para alimentarse de ellos o vestirse con sus pieles.

Evolución de los osos. Fuente
Impresionante reconstrucción de Ursus spelaeus. Fuente
Comparativa de tamaños: 1. Arctodus simus. 2. Ursus spelaeus. 3. Ailurarctos lufengensis. Fuente

Hace aproximadamente unos 800000 años aparecieron los primeros osos pardos, Ursus arctos, a partir del ya citado U. etruscus, que pronto se diversificaron en las subespecies orientales y occidentales. En general la mayoría de los ejemplares de oso pardo, reciben su nombre porque el color de su pelaje es en torno al marrón, pero existen bastantes subespecies, y su taxonomía ha sido ampliamente estudiada y es objeto de continuas revisiones, lo que no facilita especialmente su clasificación. Ya hemos hablado en al principio del post de una de estas subespecies, el oso grizzly o Ursus arctos horribilis, cuando hemos hablado del personaje Pardo, de Somos osos, así que vamos a nombrar a algunas subespecies interesantes más.

Cráneo de Ursus etruscus. Fuente

Una de las subespecies de oso pardo más llamativas es el oso Kodiak, Ursus arctos middendorffi, que destaca por ser el de mayor tamaño. Habita en las costas del sur de Alaska e islas adyacentes y alcanza 1,3 metros de altura y hasta 2,85 en posición bípeda, casi igualando en tamaño al oso polar. Ursus arctos pruinosus, conocido como oso azul tibetano, por el pelaje de su lomo, de un gris azulado característico, aunque es aún mas característica la coloración clara de su cara y su collar; es uno de los más raros y difíciles de ver en la naturaleza, ya que solo habita en ciertas regiones del Tíbet. Es muy parecido y tiene un gran parentesco con Ursus arctos gobiensis, conocido como oso Gobi, ya que solo habita en el desierto de Gobi, en Mongolia, donde quedan pocos ejemplares. Ambas subespecies, a menudo han sido clasificadas como la misma. En la Península Ibérica, y extendiéndose hasta Rusia y Escandinavia, nos encontramos con el oso pardo europeo, Ursus arctos arctos, que se encuentra en una situación bastante difícil, puesto que cuenta con muy pocos ejemplares. Actualmente las poblaciones se están logrando mantener en la Cordillera Cantábrica, pero por ejemplo han desaparecido en los Pirineos. Entre las principales amenazas a las que se enfrentan estos animales nos encontramos con la destrucción del hábitat, la caza furtiva, la caza accidental con lazos y el aumento de presión sobre el hábitat, todas ellas causadas directamente por el hombre.

Oso kodiak. Fuente
Osos azules tibetanos. Fuente
Ursus arctos gobiensis. Fuente
Ursus arctos arctos. Fuente

En cuanto a la evolución de los oso polares, depende de los estudios que analicemos nos encontramos algunos que hablan de que esta estirpe se separó de los osos pardos hace unos 150000 años, pero estudios más recientes basados en el ADN mitocondrial nos dan datos de que la separación pudo ocurrir hace unos 600000 años. De esta manera cuadra más el tiempo que estos animales han tenido para adaptarse a las condiciones del ambiente polar. Los datos que sostenían la divergencia más reciente, pueden venir de un evento de hibridación que tuvo lugar en esa época que coincide con un periodo interglaciar caliente, en la que el ADN del oso pardo pudo ayudar a los osos polares a sobrevivir a éste y por lo tanto se propagó con facilidad.

Separación de los osos polares hace unos 600000 años. Fuente

En cualquier caso, ambas especies, polares y pardos, estén muy emparentados y la hibridación aún ocurre de forma natural, dando lugar a un animal llamado oso grolar o pizzly, que tiene características de ambos y que al contrario que los híbridos de otras especies, puede tener descendencia fértil. Esto podría hacer pensar que los osos polares son una subespecie de los pardos, pero la separación por el hábitat en el que viven es tan grande que se sigue manteniendo la clasificación como dos especies diferentes, puesto que ninguna de las dos podría sobrevivir a largo plazo en el medio en que vive la otra. En cuanto al nombre, pizzly es utilizado con mayor frecuencia que grolar, pero son equivalentes. Aunque en realidad hay una diferencia importante entre los dos. Gracias a las pruebas de ADN, es fácil saber quiénes son los padres de un oso, así que cuando hablamos de pizzly, el padre es un oso polar, y la madre una grizzly. Para el grolar, es al contrario, el macho es un oso grizzly y la hembra una osa polar. Otros osos también pueden hibridarse entre sí, como se ha podido comprobar en cautividad (solo el pizzly/grolar se ha visto en libertad), como podéis ver en el siguiente cuadro:

Hibridación en osos. Fuente

Pizzly o grolar. Fuente

En el registro fósil, nos encontramos una subespecie extinta de oso polar llamada Ursus maritimus tyrannus, de hace unos 100000 años, mas grande que los osos polares modernos, que probablemente corresponda a las primeras poblaciones de osos polares, que evolucionaron a partir de una población de osos pardos aislados por la presión de un entorno cada vez más frío y glacial. Para entenderlo mejor, mirad el fragmento de la serie Cosmos donde se explica de forma breve:


Representación de Ursus maritimus tyrannus. Fuente

Y ahora que hemos hecho un completo recorrido por la evolución de los úrsidos, volvemos a la serie, para comentar, que, vistos solo los tres primeros capítulos, podemos decir que además de ser divertida y de tener un diseño de personajes bastante adorable, tiene detalles que a mí, como biólogo, me va a encantar descubrir en cada capítulo, y como muestra un par de ejemplos:

Está claro, como hemos visto en las descripciones del inicio del post, que los tres osos provienen de tres lugares diferentes del planeta: Pardo de los bosques templados de Norteamérica, Polar de las regiones heladas del Ártico y Panda de los bosques de bambú de China y así lo demuestran con sus acciones cotidianas. En uno de los capítulos podemos ver a Polar preparando la bañera para darse un baño, y para ello trae un bol lleno de cubitos de hielo que lanza al agua para enfriarla a temperaturas que le recuerden a las del medio en el que habita. Todo un detalle que ocurre en el fondo de la escena, pero que no pasa inadvertido para los frikis de la biología que estamos pendiente a ello. Como curiosidad podemos comentar que en el mundo real, los osos nunca han vivido en la Antártida o en Australia, y actualmente tampoco viven en África, aunque si hay registro fósil.

Polar poniendo hielo en su bañera
Distribución mundial de los osos actuales. Fuente

En otra escena, a Panda le ofrecen algún tipo de comida y para rechazarla hace el comentario de que él es vegetariano, en clara referencia a su alimentación basada preferentemente en el bambú, como ya hemos comentado al principio del post.

Panda comiendo bambú. Fuente

Por todo ello, recomiendo encarecidamente esta serie, con la que los niños pueden pasar un rato divertido y los padres pueden acompañarlos disfrutando de los detalles que pueden servir para explicar cuestiones de lo más diverso, ya no solo desde el punto de vista biológico, sino desde cualquier otro, como las relaciones humanas, el uso racional de los teléfonos móviles e Internet, los deportes... o simplemente para imaginar como sería el resto de especies de osos que hemos descrito si aparecieran en la serie.

Imaginando nuevos personajes para Somos osos. Fuente


Así que por un ratito, disfrutemos todos de estos dibujos animados y seamos un poquito más animales de lo habitual, gritando: ¡somos osos!


Ver en YouTube 

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Referencias:

- We bare bears.

http://webarebears.wikia.com/wiki/The_Bears

- Daniel Chong.










2 comentarios:

A User dijo...

En un capítulo incluso hablan de que Pardo quiere hibernar y Panda le responde que los pandas no hibernan, luego Polar les dice que los osos polares si hibernan, pero que solo las osas polares (haciendo alusión a que las osas polares hibernan cuando estan preñadas).

alexander ccahuna ignacio dijo...

hola, me gustan los osos por muchas cosas, al leer su blog sentí nostalgia gracias por hablar de ellos, donde vivo le dicen ukumari al oso de anteojos y en general a los oso ukukus jajja..

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