viernes, 15 de febrero de 2008

Big Culo Day: Donde termina la espalda

Respondiendo a la convocatoria del Marciano aquí va mi entrada para el Big culo day. Ya se que mi blog no es de cómics, pero como frecuentemente hablo sobre ellos, aunque sea desde el punto de vista biológico, me parecía curioso participar en esta iniciativa.


Según nos encontramos en la Wikipedia, la NALGA es la parte carnosa situada en la parte más baja de la espalda. Está formada por los músculos gluteus maximus (glúteo mayor), medius (Glúteo medio) y minimus (glúteo menor), de los cuales el primero es normalmente uno de los más fuertes músculos del cuerpo. Los glúteos no son los únicos músculos de la región, se encuentra también el piriforme, los obturadores y los géminos.

Las masas musculares de los glúteos están separadas por una división, en la cual se halla el ano. La posición sentada en los seres humanos involucra a esta región, mas el apoyo como tal viene de la tuberosidad isquiática, masa perteneciente a la parte postero-inferior del hueso coxal, recubierta a su vez por una bursa serosa, que protege contra la fricción a los músculos inmediatos; el volúmen de las nalgas no interviene en la capacidad de sentarse.
El nombre correcto y anatómico de la región es nalga, y no deben asociársele otros términos que son erróneos. (jejejeje, a que se referirá).
El músculo glúteo mayor (Gluteus maximus) es un músculo de la pierna, en la región glútea; grueso, romboidal, oblicuo.
Se inserta por arriba y adentro en el labio externo de la cresta ilíaca línea curva posterior del coxal, ligamento sacroiliaco posterior, aponeurosis lumbar, cresta del sacro y coxis y ligamento sacroiliaco mayor; por abajo y afuera (inserción distal) en el tracto iliotibial (la mayoría de las fibras) y algunas en la tuberosidad glútea del femur.
Lo inerva el nervio gluteo inferior.
Extensor y rotatorio del fémur; eleva y sostiene la pelvis. Es el principal interventor de nuestra posición erguida, al grado de que en nosotros es más grande que en un gorila.
El músculo glúteo medio (Gluteus medius) es un músculo que se encuentra en la región glútea debajo del glúteo mayor; ancho y grueso
Se inserta en el borde externo de la cresta ilíaca, espina ilíaca anterior superior, fosa ilíaca externa y aponeurosis glútea; por debajo en la cara externa del trocánter mayor.
Lo inerva el nervio glúteo superior, rama del plexo sacro
Su función es abductor y rotatorio del fémur.
El músculo glúteo menor (Gluteus minimus) es un músculo triangular de la pierna, en la región glútea, debajo del glúteo mayor y glúteo mediano y el más pequeño de los tres músculos glúteos.
El músculo glúteo menor, así como el mediano, son abductores, en especial cuando el miembro inferior está extendido. Es también un músculo de soporte del cuerpo, en particular cuando el individuo está parado en una de las piernas.
Se conoce como ano al extremo terminal del tubo digestivo. Está constituido por músculo esfínter voluntario (esfínter externo del ano), recubierto de mucosa, siendo una abertura a través de la cual los materiales de desecho de la digestión (heces) salen del cuerpo.
Teóricamente el ano es un simple orificio en que termina por su parte inferior el tubo digestivo, de la misma manera en que la cavidad oral empieza en su parte superior. Al orificio anal se le añade por arriba la parte más inferior del recto que precede, y por abajo, la zona cutánea que lo continúa y que lo rodea. Así el ano, se convierte en un conducto de unos 15 a 20 milímetros de longitud (canal anal) a través de cual discurren las heces durante la defecación.

Y para ilustrar esta entrada las nalgas que dibuja Jeffrey Scott Campbell a las Danger Girl, (esta chica es la protagonista de la serie Abbey Chase):


FUENTE: Wikipedia.
IMÁGENES: J. Scott Campbell, Danger girl.

martes, 12 de febrero de 2008

DÍA DE DARWIN
Esta mañana, navegando por la blogsfera, recordé que hoy era el día de Darwin y me propuse hacer una pequeña entrada homenaje, como en mucho de los blogs que frecuento, sobre este gran hombre. Sobre su vida y obra puedo aportar poco, y he leído muchas y muy buenas entradas sobre él, así que aquí dejo mi pequeño homenaje, medio en broma, a mi tocayo, el genial Charles Darwin.
En realidad esta entrada debería haberla hecho el año pasado, pero como se me pasó... pues más vale tarde que nunca.
El año pasado Marvel editó, en España (En EE. UU. fue en 2006), una serie de cómics dentro del universo de los X-men titulada Decimation (Diezmados), que ya comenté en este blog, donde se nos relataban unos hechos que harían que la población de mutantes del mundo quedase reducida a sólo unos pocos.
Ya sabemos que en el FICTICIO universo Marvel, los mutantes representan un paso más en la evolución de los homínidos. Serían una especie nueva aparecida a partir de los Homo sapiens, osea nosotros, a la que llaman Homo superior.
Dentro de las series que participaron en el evento Decimation, apareció una titulada "Los 198" En la que se nos narra que tras los acontecimientos ocurridos en "House of M" sólo quedaron 198 mutantes.

Otra curiosidad es que entre los mutantes se encuentra uno apodado Darwin, cuyo poder es que sus "poderes evolucionan". ¿Curioso no?
Aprovechando todas estas relaciones (198-Mutantes-Evolución-Darwin-198 años) os dejo con la portada del cómic modificada felicitando a Darwin por su 198 cumpleaños.
No, no penséis que me he olvidado de que este año cumple 199, pero resulta que el cómic fue publicado el año pasado. Si los de Marvel lo hubiesen hecho este año, a lo mejor dejaban a 199 mutantes vivos, jejeje.

¡¡FELIZ DÍA DE DARWIN A TODOS!!

lunes, 11 de febrero de 2008

LA ODISEA DEL NACIMIENTO

Dicen mis padres que me llamo Marta, y ya hace casi dos semanas que estoy por el mundo.
Antes de relataros la Odisea de mi nacimiento voy a saludaros que creo que en este lugar en el que me ha tocado vivir se lleva el ser educados: -¡¡Hola!!
Bueno pues ya puedo empezar a contaros la historia de mi breve pero intensa vida:
"Llevaba ya 39 semanas viviendo plácidamente en el seno del vientre de mi madre, tranquilamente, rodeada de líquido amniótico, que tragaba y expulsaba como ensayando para comer, conectada a mi mamá por el cordón umbilical, a través del cuál me llegaba la sangre rica de nutrientes y oyendo murmullos del exterior intercalados con los conocidos y reconfortantes sonidos de latido del corazón. A veces tambíen oía ruidos gástricos y peristálticos pero todos me eran muy familiares puesto que ocurrían dentro de mi mámá. A veces entre los sonidos del exterior podía distinguir algunas voces conocidas: Una más grave que pensaba que correspondía a mi papá y otra más aguda que creo que correspondía a mi prima María, que aunque todavía es pequeña a mi me parece muy mayor, ¡Ya tiene dos años y pico!. La voz de mi madre la conozco perfectamente aunque suene un poco distinta según la oigas desde dentro o desde fuera, que curioso ¿verdad? Dice mi papi que es lo mismo que cuando escuchas tu voz grabada y te suena raro. Pues allí estaba yo con los ojos cerrados la mayor parte del tiempo; a veces los abría pero solo había oscuridad, y cuando me aburría cambíaba de postura, que aunque se estaba genial allí dentro cada vez tenía menos espacio, ¿Estaré creciendo? pensaba de vez en cuando. Lo notaba mucho cuando mi mamí comía cosas dulces, no sé como, pero esos deliciosos sabores llegaban a mí, junto con un montón de energía azucarada que me daban unas ganas enormes de moverme y dar patadas y codazos, lo hacía con mucho cuidado, pero a veces, sin querer, le hacía un poco de daño a mi mami, ¡perdón!
Un día pensé que ya era hora de salir, que tenía ganas de conocerlo todo y a todos, de ver mundo y decidí empezar a esforzarme por empujar hacia abajo, pero lo único que conseguí fue empujar el tapón mucoso que se había instalado en la cuello del útero para protegerme de las infecciones y tuve miedo de que algo pudiera entrar, dicen por ahí que hay bacterias que pueden hacer mucho daño...
Afortunadamente no pasó nada y seguí insistiendo en empujar hacia abajo, aunque no conseguí romper las capas protectoras que me envolvían, el corion y el amnios seguían ahí, son muy flexibles pero bastante resistentes. Noté el traqueteo suave de un viaje en coche (aunque todavía no se muy bien lo que es esto) y escuché voces de gente extraña que hablaban no se qué de un hostal... hospal... hospital... o algo así. y sentí que a mi madre la mandaban de un lado para otro hasta que se quedo relajada tumbada en horizontal, mi papi estaba por allí porque oía como hablaba tranquilizando a mi mami.
No se porqué pero supe que algo iba a pasar, no tenía ni idea de que saldría ese día, pero si el presentimiento de que sería especial, distinto, así que puse bien el oído para ver si escuchaba que día era, y efectivamente una de las veces lo conseguí escuchar: era el día 29 de Enero de 2008.
Mi papi y mi mami se encontraban en una habitación que todos llamaban "de dilatación", que es el sitio en el que el canal del parto por el que tenía que salir yo tiene que empezar a aumentar su diámetro para dejarme paso. Pero lejos de dejarme allí tranquilita para que todo fuera lento noté como mi madre se levantaba de la cama y acompañaba a una señora, a la que creo recordar que llamaban "matrona", a otra habitación en la que se produjo el primer terremoto que sacudió mi hasta entonces tranquila existencia. A mi padre no lo dejaron venir con nosotras.
Me pilló por sorpresa, y no pude más que asustarme cuando de pronto mi mami "rompió aguas"; fue increible, el corión y el amnios se desgarraron y todo el líquido amniótico que aguantaba mi peso salió como una enorme marea, dejando mi receptáculo seco. Y allí me quedé yo, anonadada y sorprendida, sin saber que hacer, recostada bocabajo contra las paredes uterinas de mi mamá.
Al poco sentí como mi madre se tumbaba de nuevo y como le colocaban unos aparatos alrededor de su vientre para monitorizar mi ritmo cardíaco y sus contracciónes. Lo sé porque escuchaba a mi papi narrar como se aceleraba mi corazoncito cada vez que las paredes del endometrio empezaban a contraerse: -165 latidos por minuto y aumentando, y la contracción esta subiendo a 20, 21... 25... 30 - Oía su voz lejana, entre nerviosa y tranquilizadora.
De vez en cuando la matrona y otra mujer llamada "ginecóloga" llegaban para ver como iba todo y tras introducir los dedos en la vagina, decían que la dilatación iba muy bien: -ya hay unos 3 centímetros de dilatación y el cuello se esta empezando a "borrar". Aún así decidieron colocarle a mi mi mamá, en la misma vía intravenosa en la que tenía el suero que nos servía de alimento a las dos, otra sustancia que llamaban oxitocina. Yo ya la conocía, ya que es una hormona que el cuerpo de mi madre sintetizaba de forma natural y que se yo que me ayudaría a la hora del parto, porque produce contracciones uterinas (y también hace que acuda la leche al pecho de mi madre, porque estimula las glándulas mamarias... ¡¡ummm, que ganas tenía en ese momento de probar el rico producto lácteo del pecho de mi mamá!!).
Al cabo de un rato las contracciones se iban volviendo más rítmicas y más fuertes y a mí mamá cada vez le dolían más. Me consta que el dolor que estaba padeciendo era muy intenso y yo intentaba empujar para ayudarla, pero el pequeño tamaño de mi cuerpecillo hacían que la ayuda no fuera mucha.
Cuando mi mamá ya no podía soportar más el dolor vinieron de nuevo la matrona y la ginecóloga y vieron que la dilatación ya había aumentado a 6 centímetros y que el cuello estaba cada vez mas borrado, lo qué significaba que el parto iba progresando correctamente, así que llamaron a otra persona, ¿"anestesista" puede ser"? que tenía que ponerle una inyección con una sustancia que llamaban epidural. Se llevaron a mi mamá a otra habitación y mi papá se tuvo que quedar esperando donde estaba, yo se que estaba pasando muchos nervios en ese momento, pero no tardaríamos mucho en volver.
En la otra habitación le clavaron a mi madre una gran aguja entre la primera y la segunda vertebra lumbar, llegando la anestesia hasta el líquido cefalorraquídeo de la columna vertebral de mi sufridora mamá. La volvieron a llevar a la habitación donde nos esperaba impaciente mi papá y allí volvieron a monitorizar mis parámetros vitales. Poco a poco empecé a notar como las piernas de mi mami se iban durmiendo, por efecto de la epidural y el dolor que antes parecía que tanto la hacia sufrir empezó a remitir.
Aunque estabamos los tres un poco más relajados, la matrona le dijo a mi mamá que cuando notara contracciones, empezara a apretar, y así, poco a poco mi madre empezó a hacer unos esfuerzos enormes; yo desde dentro intentaba poner de mi parte, pero como antes mis fuerzas no eran suficientes... ¡qué ganas tenía de salir para evitarle más sufrimientos a mi madre!
No pasó mucho tiempo, cuando llegaron de nuevo a la habitación la matrona y la ginecóloga, y tras reconocer de nuevo a mi mama, decidieron que ya era hora de llevarnos a paritorio y así fue como nos trasladaron a otra habitación. Habían tocado mi cabecita con sus dedos y eso era buena señal; a mí por supuesto no me gusto nada que me tocara alguien extraño, pero me supuse que era necesario para seguir el camino que había emprendido.
De ese nuevo lugar no se desprendía ningún olor y allí todo parecía muy tranquilo, creo que era un lugar esteril, para evitar que yo cogiera alguna enfermedad al nacer. A mi madre la tumbaron en un lugar elevado debajo de una fuerte luz, que incluso yo podía notar a través de la piel de mi progenitora. Note como las piernas también se las colocaron de forma que estuviesen más o menos separadas y vi como el canal del parto estaba bastante abierto. De pronto me embargó una nueva sensación de libertad y de nuevo comencé a empujar para salir. Mis esfuerzos se tradujeron en nuevas contracciones, que mi madre aprovechaba para pujar todavía más. Un poco más lejano oía a mi padre como le decía palabras de animo a mi madre para que no desfalleciera.
Tras no pocos esfuerzos la doctora conseguí atravesar la distancia que me separaba del exterior, pero aún así no conseguía mi objetivo de salir.

De pronto recibí una ayuda del exterior: le estaban haciendo a mi mamá una episiotomía. Yo sabía que para ella sería una molestia, pero al menos así no sería yo quien la desgarrara al atravesar su vagina. Con una salida un poco más grande, la doctora no tuvo dificultades ningunas en asir mi pequeña cabeza y sacarla al exterior. Mis recuerdos de esos momentos son muy confusos, pensad que todo era nuevo para mi. Sólo sé que una vez que salió mi cabecita el resto del cuerpo salió con bastante facilidad. ¡Por fin lo había logrado! ¡Ya estaba fuera!
No sabía que hacer, y no se cómo, emití un pequeño llanto, que provocó en la gente de alrededor unas sonrisas en sus tensas caras. Con el llanto ocurrió algo muy extraño, mis pulmoncitos, hasta ese momento inútiles, se llenaron de aire; yo notaba el rico oxígeno atravesando mis vías respiratorias hasta pasar a mi sangre. Era una situación nueva y maravillosa a la vez.
Rápidamente me colocaron en brazos de mi mamá, a la que contemplé asombrada por primera vez desde fuera, -¡qué guapa es!- Pensé - ¡ojalá yo me parezca a ella!- Tras ese momento de embelesamiento, contemplando y oliendo a mi mamá, escuché de forma mas clara a como oía en el seno materno, cómo le preguntaban al que debía ser mi papá, si quería cortar el cordón que todavía me mantenía unida a mi madre. Me dio un poco de miedo que cortaran ese último nexo de unión, pero cuando aquel hombre sin afeitar y con perilla se acercó, escuché su voz y reconocí que era mi padre. Respondió que sí y saber que lo iba a cortar él me tranquilizó un poco. Ni corto ni perezoso, y muy decidido, mi papá, todo orgulloso, cortó el cordón umbilical, que previamente las doctoras habían pinzado. No sentí ningún dolor, por el contrario la sensación de libertad que me invadió, recorrio todo mi cuerpo, dando renovadas fuerzas a mi maltrecho cuerpecito, después de todo el esfuerzo que había realizado ese día.
Un poco después me reconocío la pediatra (qué es una médica para los niños chiquititos, como yo) y las enfermeras me limpiaron un poco, me pusieron ropita, que noté que me daba calor, (lo que más me gustó fué un gorrito blanco que me tapaba mi poco poblada cabecita) y le dijeron a mi papá que me cogiera. Desde los cálidos y protectores brazos de mi progenitor, observé con curiosidad lo enorme que era el mundo que me rodeaba, pero de donde no podía apartar la mirada era de mi mamá, ¡lo que había sufrido la pobre por mí! Cuando nos acercamos a ella y de nuevo me cogió, no pudo evitar emocionarse y las lágrimas acudieron a sus ojos. Yo también quería hacer aquello, pero todavía no se expulsar lágrimas.
Mientras todo esto pasaba la doctora terminó de sacar la placenta, ese órgano que había compartido con mi mamá, que me había proporcionado el oxígeno y el alimento y llamó a mi padre para examinarla entre los dos. Posteriormente, realizó una sutura en la herida que habían tenido que provocar a mi mamá, para lo cuál le dió unos puntos intradérmicos, lo qué me tranquilizó un poco ya que curan mejor que los normales y no le causarían demasiadas molestias durante el puerperio.
Cuando terminaron de coser a mi mamá, nos llevaron a una habitación llamada de postparto y allí nos dejaron solos un buen rato, supongo que para que nos fueramos conociendo mejor. Mi mamá se empezó a sentir mejor y poco a poco los efectos de la anestesia fueron remitiendo, aunque todavía no se podía levantar. Pasaron por allí varias enfermeras y un matrón que enseñó a mi papá como tenía que cogerme para moverme de una postura a otra y de un sitio a otro. Siempre me tenían tapadita con una manta para que yo no pasara frío. Así después de un rato en aquella habitación mi padre me cogió y me puso cerca del pecho de mi mamá y yo, por instinto, empecé a succionar sin saber que pretendía conseguir, así que aunque sacara poco cantidad yo continué allí enganchada durante un buen rato. El primer alimento que atravesó mi aparato digestivo desde que nací estaba saliendo de los senos de mi mamá, era el calostro, una sustancia nutritiva previa a la aparición de la leche materna, que me proporcionaría algunas de las defensas que pasaran a formar mi sistema inmune.
Estuve un buen rato mamando y aquella sensación me gustó, mientras tanto, yo escuchaba como mi papá y mi mamá hablaban entre ellos de lo felices que estaban por haberme traído al mundo, ¡creo que me quieren mucho!
Después de un buen rato llego un celador que nos trasladó a otra habitación en la que pasaríamos los dos siguientes días hasta que nos dieron el alta en el hospital.
Cuando nos estabamos instalando en la habitación, llegó otra enfermera y me traslado a otro lugar, siempre escoltada por mi papá que no me dejaba ni a sol ni sombra, y allí me midieron y me pesaron, y me pusieron una vacuna. Me dolió mucho el pinchazo en el muslo pero apenas lloré un poco y después nos volvimos a la habitación donde estaba mi mamá, esperándonos impaciente.
Había sido un día muy largo y agotador y todos estabamos muy cansados, pero mis papás no consiguieron dormir esa noche puesto que estaban siempre pendientes de mi, acunándome en sus brazos, recostándome sobre su pecho, dandome de mamar, cantándome o simplemente mirándome. Yo no dormí mucho, pero fue un sueño plácido y reparador, ya que había comprobado que estaba en buenas manos, ¡Yo también quiero mucho a mi mamá y a mi papá!"

Pues nada más por ahora, esta es la odisea de mi nacimiento y la historia del primer día de mi vida en el exterior. Si os ha gustado mi aventura otro día os contaré que tal fueron mis primeras noches en casa y mis impresiones sobre este maravilloso mundo que nos ha tocado vivir.

¡Hasta luego!

NOTA DEL PADRE: Desde aquí me gustaría expresar mis más sinceros agradecimientos a todo el personal del Hospital Universitario Virgen de Valme de Sevilla, por su trato humano y su buen hacer durante todo este proceso; también quiero agradecer a mi familia (tanto carnal como política) por estar siempre ahí prestándonos ese apoyo que en algún momento todos necesitamos y cómo no a mi mujer, que la quiero más que nunca, por ser la mejor esposa (y ahora también madre) que cualquiera pueda desear y a mi hija Marta, SIMPLEMENTE POR EXISTIR.
Carlos L.

miércoles, 6 de febrero de 2008

ESTADÍSTICAS. ENERO 2008.


Sacando tiempo desde donde no lo hay (y porque lo tenía ya medio hecho antes del nacimiento de la pequeña Marta) os hago un rápido y tercer resumen de estadísticas, sacado del seguimiento que hago de mi blog en Ecoestadistica.com. En total en este último mes he recibido 826 visitas de 760 visitantes distintos, y un total de 1161 solicitudes.

Top 5 de las entradas más vistas durante Enero (sin contar con las visitas a la página principal):

- En el número 1: Los animalillos de las películas de animación IV. Madagascar, que suben al podium desde el segundo puesto que ocupaban el mes anterior.
- En el número 2: El Resumen de estadísticas de diciembre.
- En el número 3: Mi dedicatoría a la familia amarilla, Los Simpson en la red.
- En el número 4: Un viejo conocido en las estadísticas, El reloj de la Tierra.
- En el número 5: Las maquetas del Sistema Solar, de mis alumnos de 1º de ESO. (Anda que no estarán disfrutando nada sin mí, dando la lata en las guardias, mientras estoy de baja...jejeje)

En cuanto a las páginas y blogs desde los que llegan al mío, aparte de Google y demás, destacan, como en meses anteriores:
- Ceprio, Alfie, Miguel Ángel Sabadell, Rafa copépodo, Koolasuchus, Carlos, Tiwanacu, Karme, Ñita, Doser, Bego, Germán, Mario, y Pena. En este apartado tengo que mencionar también a Skizo, desde su estupendo blog Cerebros no lavados, al que paso a enlazar desde ya. Un saludo para ese estupendo blog tuyo que seguramente sirva para abrir los ojos a la realidad a mucha gente. ;)

Entre las frases claves de busqueda encontramos las siguientes:

- Siguen llegando visitas tras el "halcón sin hache". ¡¡¡Unas 30 búsquedas!!!

- "Historia reducida de la Virgen de Altagracia". Esto por haber estado en el IESO de Siruela.

- Esta no tiene desperdicio, literalmente: "Quiero ver apariamientos de caballos, como hago?".

- "Biografía de carlos macho". Ja ja ja, estoy hecho todo un machote!.

- "Película de Alfi la ardilla". Querido amigo Alfie (Videódromo), no sabía que la película de las ardillitas la protagonizaras tu. ;)

- "Vidios de brujas". Como se enteren los de la Inquisición...

- "Árbol genealógico de la dinastia Baquero". ¿Los del queso?

- "Fotos de el ave fenix de la METEOLOGÍA griega".

- "Liveyasmin". Los jasmines son seres vivos, exactamente flores...


- Y esta es la que más me inquieta: "La vida sexual de las gallinas"...

Y así termina el resumen de estadísticas de Enero que si espero un poquito más se me junta con el de Febrero.

domingo, 3 de febrero de 2008

¡¡¡¡¡¡¡BIENVENIDA AL MUNDO!!!!!!!!

¡Ya está aquí Marta! El pasado Martes 29 de Enero de 2008, a las 19:50 de la tarde nació nuestra pequeña; pesó 3,700 kg y midió 54 cm. ¡Qué bien alimentada la tenía su mami ahí dentro!
Como podréis comprobar la felicidad que nos embarga ahora no es comparable a ningún otro sentimiento que hayamos podido sentir antes y nos da fuerzas suficientes para superar todos los inconvenientes que se nos van presentando por nuestro recién estrenado título de "padres novatos". Pero no pasa nada, poco a poco nos vamos desenvolviendos un poco mejor y la pequeña y preciosa Marta cada vez está más a gusto en casa con su mamá y su papá.
Aquí dejo una foto de Marta inmediatamente después de su primer gran esfuerzo por nacer, y del comienzo de su lucha por la supervivencia en nuestro planeta...

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