lunes, 31 de octubre de 2016

Vampiros reales [Especial Halloween]

En esta época del año, en el mundo globalizado en el que vivimos, no es raro encontrarnos por la calle a multitud de niños, y no tan niños, disfrazados de vampiros y vampiras, uno de los monstruos más populares desde hace mucho tiempo.

Los vampiros son, según muchos mitos y leyendas, criaturas que se alimentan de la esencia vital de otros seres vivos, normalmente representada por su sangre, para poder mantenerse activos. En la cultura occidental, el prototipo de vampiro más extendido es el de origen eslavo, representando por un ser humano que a vuelto de la muerte convertido en un depredador ávido de sangre, de piel pálida y con una terrible fotofobia. El Conde Drácula es el mejor representante de un tipo de ser siniestro, pero elegante, que ha sido representado en nuestra cultura popular multitud de veces. De esta manera podemos encontrar muchos ejemplos, como Lestat y los demás vampiros de las Crónicas Vampíricas, Draculaura de Monster High, el Conde Draco de Barrio Sésamo, el Conde Duckula, Mevis de Hotel Transilvania, Selene de Underworld, Blade de Marvel... y tantos más (aunque me cuesta incluir aquí a los vampiros-led de Crepúsculo).

Algunos vampiros conocidos

Pero hoy no vengo aquí a hablar de ninguno de ellos en particular, sino a enumerar una serie de vampiros reales, que conviven con nosotros los humanos en nuestro mundo, y que en algunos casos pueden llegar a ser tan terroríficos y peligrosos como los vampiros de las leyendas. 


Vamos a hablar de algunos animales hematófagos, es decir, que se alimentan de sangre de otros animales, y que por lo tanto son susceptibles de transmitir enfermedades o de producir un daño importante en los animales a los que parasitan. En algunos casos viven dentro del animal del que se alimentan, siendo endoparásitos, mientras que otros lo hacen desde el exterior, siendo ectoparásitos. Todos ellos son vampiros en el sentido de que se nutren con la sangre de otros seres, por lo que pueden pasar a formar parte de la lista siguiente:

El término vampiro empezó a utilizarse en Europa en a partir del siglo XVIII y fue incluida por primera vez en el Diccionario de la Real Academia Española en la 9ª edición de 1843. Su origen tenemos que buscarlo en el término vampire del inglés y francés, que a su vez proviene del término vampir, usado en varias lenguas eslavas en el alemán, que deriva de la palabra polaca wampir. Este último tiene su origen en el eslavo arcaico oper, del cual existen raíces indoeuropeas paralelas en el turco y el persa. El significado de oper puede ser algo parecido a ser volador, aunque también podría significar beber o chupar, e incluso lobo. Agarrándonos a este significado de ser volador, vamos a empezar por algunos de los vampiros reales más conocidos: los murciélagos vampiros.

- Existen tres especies de murciélagos hematófagos, que se conocen con el nombre de murciélagos vampiros. Se trata del vampiro común, Desmodus rotundus, el vampiro de patas peludas, Diphylla ecaudata, y el vampiro de alas blancas, Diaemus youngi. Todos ellos pertenecen a la subfamilia Desmodontinae, dentro de la familia de los quirópteros filostómidos. La distribución de las tres familias es americana, extendiéndose por regiones tan amplias como México, Brasil, Argentina  y Chile. 

Desmodus rotundus, Diphylla ecaudata y Diaemus youngi

El mito de los vampiros va asociado habitualmente a los murciélagos y es muy frecuente que en las películas, dibujos animados, libros y cómics de temática vampírica, estos personajes puedan transformarse en murciélagos para poder volar y entrar silenciosamente por las ventanas de sus víctimas. El sigilo también es característico de los vampiros reales, que aprovechan la oscuridad de la noche para localizar a un animal dormido, sobre el que buscan una zona desprovista de pelo, usando para ello un sensor de radiación infrarroja situado en su nariz. Usando este órgano intentan localizar un lugar del cuerpo del huésped donde la sangre fluye cerca de la piel. Si la víctima tiene su piel cubierta de pelo, los vampiros pueden usar sus colmillos como la navaja de un barbero para afeitar dichos pelos. Son vampiros barberos. Los incisivos superiores de estos murciélagos no tienen esmalte, lo que permite que estén permanentemente agudos y afilados y listos para cumplir su misión como herramientas de chupasangre.

Los murciélagos vampiros reales, muerden de la misma manera que los ficticios, aunque estos últimos tienen predilección por los cuellos de sus víctimas, mientras que los primeros pueden hacerlo en otras partes del cuerpo. Una vez perforada la piel, los murciélagos vampiros más que chupar, lamen la sangre que brota de la herida. Usan su saliva como anticoagulante y analgésico, para que el animal mordido no sienta dolor y la herida no se cierre con facilidad. Al contrario que los vampiros de fantasía que prefieren a los seres humanos como víctimas, los vampiros reales prefieren alimentarse del ganado, de ungulados salvajes, de zorros, mofetas y perros e incluso de aves como las gallinas.

Luci, de la serie Supernatural, a punto de morder a una presa. Fuente

Lo anterior no quiere decir que no puedan morder al hombre, que también lo hacen. El riesgo mayor de una mordedura de murciélago vampiro es la transmisión del virus de la rabia y de otros parásitos ya que la cantidad de sangre que consumen y el daño que producen son pequeños. La mordedura de un vampiro de ficción te mata para hacer que renazcas después como vampiro, lo que podría explicarse científicamente si el vampirismo estuviera producido por un virus que se transmitiera por la mordedura. 

Desmodus rotundus tras haber mordido a una presa. Fuente

Existen también otras especies de murciélagos que podríamos llamar falsos vampiros, puesto que no son hematófagos.  Se trata de especies como el vampiro espectro, Vampyrum spectrum, que tiene un gran tamaño, con una envergadura alar de más de 50 cm y gran parecido con los otros murciélagos vampiros, así como con algunos monstruos de leyenda; y el vampiro de nariz lanceolada, Phyllostomus hastatus, mucho más pequeño, pero también parecido. Además de falso vampiro, como los de Crepúsculo, el Vampyrum spectrum recibe otros nombres como falso vampiro de Linneo o murciélago vampiro espectral.

Phyllostomus hastatus y Vampyrum spectrum

Como decíamos antes, la palabra vampir de la que se origina el término vampiro tiene términos parecidos en todas las lenguas eslavas, así, vampir se usa en búlgaro y macedonio y vampiry en ruso. También en ruso se usa vurdalak y upyr, y este último también en ucraniano. El mismo sonido pero escrito con i latina, upir, se utiliza en croata, checo y bielorruso. En polaco la palabra es upiór y también wapierz. En griego el nombre para estos seres era Tympaniaios o vrykolakas, mientras que en otra regiones más lejanas, como en el Caribe, se les llamaba loogaroos, viniendo este termino de loup-garou, que significa hombre lobo, mezclando aquí características de dos monstruos clásicos, puesto que estos seres robaban sangre a sus presas. Existen varios documentos medievales en los que a los vampiros se les nombraba con el término en latín sanguisuga, lo que nos lleva a nuestro siguiente vampiro real, las sanguijuelas.

- Las sanguijuelas son un tipo de invertebrados pertenecientes al filum de los anélidos y a la clase de los hirudíneos. Son animales que viven normalmente asociadas a masas de agua, siendo algunas especies marinas, pero la mayoría son de agua dulce. La mayoría de especies de sanguijuelas son depredadores, y solo pocas especies son hematófagas, pero son a ellas a las que nos vamos a referir aquí. Estos vampiros acuáticos utilizan las ventosas que tienen en su cuerpo para fijarse a sus presas y así poder alimentarse de su sangre. Sus víctimas más comunes son anfibios, reptiles y aves, y hay especies especializadas en peces y mamíferos.

Sanguijuela. Fuente

Al igual que la imagen de los vampiros, con su piel pálida, con sus colmillos, con su ropa gótica y con su capa, ha sido muy utilizada y es difícil a veces distinguir a unos de otros, en el caso de las sanguijuelas hematófagas el aspecto es tan parecido entre las distintas especies, que no es nada fácil diferenciarlas a simple vista, por lo que nos vamos a referir a la más conocida y famosa de ellas, la sanguijuela común, Hirudo medicinalis, que vendría a ser por su fama, el Conde Drácula de las sanguijuelas.

Esta sanguijuela se distribuye por toda Europa y se le conoce en algunos lugares por los nombre de sangoneras, sanguisuelas, sangujas o chupasangres. Al igual que ocurre con muchos vampiros en la ficción, que son perseguidos y destruidos, por lo que existen pocos ejemplares en sus mundos ficticios, las sanguijuelas están en declive desde hace tiempo, estando casi extintas en estado salvaje, sobre todo por la desecación y contaminación de los humedales en los que habitan, así como por la introducción de especies exóticas.

Anatomía de Hirudo medicinalis. Fuente

Decíamos antes que los murciélagos vampiros lamían la sangre en vez de chuparla, como hacen los vampiros de los cuentos, pero en el caso de las sanguijuelas si podemos hablar de que son verdaderos chupasangres, puesto que se fijan a sus víctimas mediante su ventosa bucal, utilizan los afilados dientes de sus tres mandíbulas para hacer una herida en su piel y succionan la sangre con su poderosa faringe. Su boca cuenta con unas glándulas que segregan el péptido hirudina, una sustancia anticoagulante que evita que la herida se cierre para que la sangre siga fluyendo. Su saliva también tiene sustancias anestésicas y vasodilatadoras. Las sanguijuelas también cuentan con una ventosa posterior en su zona anal, con la que se ayudan a fijarse en sus huéspedes. También tienen un buche en su tubo digestivo que sirve para almacenar la sangre de la que se alimentan. Gracias a este buche, una sanguijuela puede almacenar sangre hasta aumentar cinco veces el tamaño de su cuerpo.

Los vampiros cuando muerden dejan una marca característica en el cuello de sus víctimas, en forma de dos pequeños agujeritos, como podemos ver permanentemente en el cuello de Marceline la Reina de los Vampiros de Hora de aventuras, sin embargo las sanguijuelas dejan otra marca muy diferente. Las tres mandíbulas de la sanguijuela, con más de cien minúsculos y afilados dientes cada una, dejan una marca en forma de estrella de tres puntas, o más parecida aún, al símbolo de la marca Mercedes Benz. A pesar de la señal, la sanguijuela puede estar durante mucho tiempo enganchada a su presa sin que esta lo note, y una vez desprendida, la herida puede estar sangrando durante horas, si no se detienen la hemorragia. Marceline, curiosamente tiene un teléfono móvil mágico en forma de sanguijuela, que cambia de forma cuando lo usa, y en Hora de aventuras, uno de los personajes lleva el nombre de El Lich, claramente derivado de la palabra en ingles para sanguijuela, leech

Las marcas de mordedura en el cuello de Marceline, su teléfono móvil
y la señal de una mordedura de sanguijuela

El nombre científico de la sanguijuela, Hirudo medicinalis, hace referencia al uso tradicional que se ha hecho de estos animales para realizar sangrías o sangrados, siendo una práctica habitual todavía en la actualidad en algunas regiones del mundo, donde son usadas por chamanes y curanderos, e incluso están siendo usadas por médicos en cirugía reconstructiva. Antiguamente se pensaba que podían curar todo tipo de enfermedades, desde dolores e inflamaciones hasta enfermedades oculares e incluso la obesidad, enfermedades cardiacas y patologías mentales. De hecho la gran popularidad que llegaron a alcanzar hizo que se comercializaran incluso en farmacias y ahí comenzó su declive. Son desde hace ya tiempo, vampiros en decadencia.

Uso medicinal de las sanguijuelas. Fuente

A pesar de que el aspecto de los vampiros sigue unos estándares bastante regulares, si que nos encontramos variaciones en la cultura popular que se alejan un poco de la tradicional cara pálida y ojerosa con colmillos puntiagudos del vampiro de Transilvania. Por ejemplo, según el folclore rumano, los vampiros pueden cambiar bastante de apariencia, transformándose en diversos animales, como gatos, perros, lobos y por supuesto murciélagos. La vampira Marceline, anteriormente mencionada y a la que dedicaré una serie de posts en breve, puede hacer realizar diversas transformaciones monstruosas. También a veces se concibe la transformación de los vampiros en niebla, para poder moverse sin ser vistos por la noche.  En Bulgaria y Polonia se dice que los vampiros tienen un solo orificio nasal, y que su boca no cuenta con colmillos para succionar la sangre, sino que tienen una especie de aguijón en la punta de la lengua, que es el encargado de perforar la piel de sus víctimas. Este tipo de boca vampírica debe ser bastante espeluznante, pero en el reino animal nos encontramos con una que seguro que causa mas pánico: la boca de las lampreas.

- Los agnatos son peces sin mandíbulas y entre ellos se encuentran las mixines y las lampreas. Son estas últimas las que a pesar de no tener mandíbulas tienen unas bocas que llaman mucho la atención, puesto que tiene un aspecto circular con forma de ventosa y está llenas de varias filas de dientes raspadores concéntricos y, como los vampiros bulgaros y polacos que acabamos de nombrar, también cuentan con una lengua córnea afilada que puede actuar como émbolo para succionar la sangre de la presa haciendo el vacío en la herida. El hecho de no tener mandíbulas se debe a que estos peces son los representantes actuales de unos de los tipos de vertebrados mas antiguos que existen y por ello comparten muchas de sus características con esos agnatos primitivos de los que evolucionaron el resto de peces. Todas las especies actuales de lampreas, unas cuarenta aproximadamente, pertenecen al orden Petromyzontiformes y la familia Petromyzontidae, y las hay tanto marinas, como Petromyzon marinus, como fluviales, como Lampetra fluviatilis, aunque la mayoría son animales eurihalinos, es decir presentan adaptaciones para poder sobrevivir en ambos medios.

Petromyzon marinum y Lampetra fluviatilis

Las lampreas son hematófagas y se alimentan de la sangre de peces, sobre todo. Por las marcas observadas en los cuerpos de sus hospedadores podemos saber que su alimentación no se basa en una simple adhesión aleatoria, sino que la lamprea, como vampiro que busca el cuello de su víctima, busca las áreas que le son más propicias, eligiendo sobre todo el lado izquierdo, debajo de las aletas pectorales por detrás de las branquias, para desplazarse a continuación hacia la zona más cercana al corazón. La presa apenas nota nada, debido al efecto anestésico de su saliva, y si lo notara, la lamprea es capaz de detectar el estrés de su hospedador, por lo que puede optar por buscar otro o agarrarse con más fuerza para evitar caerse si se sacude en exceso.

La terrorífica boca de una lamprea. Fuente

Parece ser que las distintas especies de lampreas no hacen mucha distinción a la hora de elegir a sus presas entre peces cartilaginosos, óseos y/o cetáceos, pero al igual que los vampiros clásicos suelen decantarse por bellas y desvalidas señoritas, las lampreas suelen seleccionar a los individuos de mayor tamaño, que puedan proporcionarles más nutrientes durante más tiempo. 

Pero estos vampiros también pueden convertirse en presa, como podemos leer en Canción de Hielo y Fuego, donde el pastel o la empanada de lamprea es un alimento muy frecuente, de hecho, incluso hay un personaje, Lord Manderly, que recibe el apodo de Lord Lamprea, por lo que le gusta este manjar tan apreciado en Poniente. Pero no solo en este mundo ficticio la lamprea es un alimento, sino que en nuestro mundo real, concretamente en Galicia, se consideran un alimento bastante rico y se cocinan de muchas maneras, siendo una de las más populares la denominada "a la bordalesa", o lo que es lo mismo, cocinada en su propia sangre, en forma de guiso. En Galicia, la lamprea se considera un suculento manjar, pese a su peculiar sabor y a que no es, precisamente, un plato muy digestivo debido a su alta concentración de grasas. Se supone que el rey inglés Enrique I, murió como consecuencia de un atracón de lamprea.

Un rico guiso de lamprea. Fuente

En muchas historias de vampiros, estos seres infernales, son capaces de someter la voluntad de sus víctimas, de controlarlas psicológicamente, en definitiva de entrar en su mente y en su cuerpo para anular su voluntad y así disponer fácilmente de su sangre sin que haya un enfrentamiento por evitarlo. En el reino animal no hay ninguno que someta de esta manera a sus víctimas, pero ya que hemos hablado de meterse en la mente y en el cuerpo de la presa, tenemos que hablar de otro vampiro animal que actúa desde el interior de sus víctimas, y me refiero concretamente a las tenias.

- Estos pequeños invertebrados son un tipo de platelmintos parásitos pertenecientes a la clase de los Cestodos, y se les conoce popularmente con el nombre de tenias o solitarias. Estos animales pueden causar dos tipos de enfermedades parasitarias, según sean producidas por su fase adulta o por su fase larvaria. Las larvas producen cisticercosis o cenurosis, afectando los tejidos u órganos del hospedador, mientras que los adultos producen teniasis que consiste en alorjarse en el intestino delgado de su víctima y alimentarse desde allí de su sangre. De las 32 especies de Taenia que existen solo dos causan enfermedades en humanos, Taenia saginata y Taenia solium, y el resto son parásitas de otros animales.

Taenia saginata y Taenia solium

Estos vampiros, como otros platelmintos, son gusanos alargados y planos, con forma de cinta, cuya longitud puede variar desde los 15 centímetros hasta los 50 metros. Las dos especies que nos afectan a los humanos se mueven en rangos de entre los 2 y los 5 metros de longitud, aunque hay excepciones y algunos ejemplares han alcanzado hasta los 12 metros. 

Taenia saginata cuenta con cinco potentes ventosas en su escólex o cabeza para fijarse al intestino de su hospedador, mientras que T. solium tiene una cabeza con forma de pera y cuatro ventosas, además de una protuberancia con una doble corona de ganchos que forman en conjunto el órgano de fijación de este animal.

Los vampiros de ficción en general temen al ajo, Allium sativum, una planta herbácea que produce unos bulbos que los humanos llevamos usando para cocinar desde hace mucho tiempo. Pero además de su uso aromático, muchos pueblos antiguos le atribuían al ajo el poder de alejar a los malos espíritus, debido a que el fuerte olor espantaba a algunos animales, por lo que también espantaría a los vampiros y otras criaturas demoniacas. Por ejemplo en la antigua Rumania se acostumbraba colocar dientes de ajo en la boca de los muertos para evitar que se transformaran en vampiros. Otras plantas como la rosa silvestre, o las semillas de mostaza se han usado tradicionalmente con el mismo sentido que el ajo, y en China había la creencia de que si un vampiro se encontraba con un saco de arroz, no podría entrar en la casa hasta que no hubiera contado todos los granos uno por uno. En cualquier caso el poder protector de algunas hierbas esta ampliamente documentado en las leyendas de muchas culturas en torno a los vampiros y otros demonios o espíritus. Pero en las hierbas también nos encontramos al siguiente vampiro animal, la garrapata.

Ajo contra los vampiros. Fuente

- Con este término genérico, garrapatas, nos referimos a un grupo de artrópodos arácnidos, concretamente un tipo de ácaros, que han adaptado su aparato bucal para poder fijarse o clavarse a la piel de otro organismo y succionar la sangre de la que se alimentan, por lo tanto encajan en la definición de vampiro que hemos establecido a lo largo de este post.

Entre las características que nos ayudan a identificarlos como arácnidos están la presencia de cuatro pares de patas, aunque las larvas, es decir, las crías, solo tienen tres pares, lo cual puede hacer que los confundamos con insectos. En muchos lugares se suelen usar los nombre de garrapatas y chinchorros, normalmente pensando que se trata de animales diferentes, cuando en realidad son el mismo animal. A los que llamamos chinchorros no son más que adultos de garrapatas que han acumulado en su abdomen una gran cantidad de sangre obtenida de su huésped. Su aspecto es tan diferente porque su tamaño puede aumentar entre 5 y 10 veces respecto a su estado normal. Serían vampiros con la panza muy llena.

Garrapata y chinchorro. Fuente

Existen dos tipos básicos de garrapatas, las duras y las blandas, denominación que hace referencia a que su exoesqueleto puede presentar diferente dureza. Entre las garrapatas duras, se encuentran las más conocidas, como la garrapata de los perros y otras parásitas de mamíferos, que suelen esperar en las hierbas y matorrales dónde estos pastan para engancharse a su pelaje. Entre las garrapatas blandas están las que son parásitas de las aves. Al contrario que las primeras, que no se suelen desprender con facilidad de su huésped, las garrapatas blandas se despegan después de cada comida. 

Mecanismo de succión de sangre de una garrapata. Fuente

Entre los daños que pueden producir estos vampiros animales a sus víctimas humanas se encuentran las lesiones e infecciones secundarias por la propia picadura y otras enfermedades más graves como la fiebre botonosa o fiebre exantemática mediterránea, la enfermedad de Lyme y la fiebre recurrente por garrapatas. La fiebre botonosa mediterránea es una enfermedad infecciosa aguda causada por una bacteria, Rickettsia conorii, que se transmite por la garrapata marrón del perro, Rhipicephalus sanguineus. Esta fiebre es endémica en muchos países de la cuenca del Mediterráneo, y de ahí su nombre. La fiebre recurrente está producida por bacterias del género Borrelia, transmitidas también por garrapatas. Sobre la enfermedad de Lyme, podemos decir que es una enfermedad crónica que puede producir manifestaciones cardiacas, neurológicas, reumatológicas y cutáneas. La transmiten las garrapatas del genero Ixodes, y la produce la bacteria Borrelia burgdorferi, que se suele encontrar en mamíferos como ratones, ciervos, ovejas, cabras y vacas. 

Ixodes ricinus. Fuente

A las garrapatas podríamos llamarlas los vampiros pacientes, puesto que son capaces de esperar días, semanas e incluso meses a la espera del huésped adecuado. Cuando la incauta presa pasa por su lado por su cuerpo o se dejan caer desde la hierba alta. Una vez en él, buscan el punto adecuado, perforan su piel y empiezan a alimentarse, usando también sustancias anestésicas de su saliva para que el huésped no se de cuenta. Y tras varios días alimentándose, cuando ya han satisfecho su hambre, abandonan a la víctima sigilosamente, de la misma manera que llegaron.

La decapitación es uno de los métodos preferidos en las zonas eslavas para acabar con un vampiro, siguiendo después un ritual en el que la cabeza del monstruo tenía que ser enterrada junto a los pies, tras las nalgas o alejada del cuerpo, para evitar su regeneración. En el caso de las garrapatas, para eliminarlas hay que tener cuidado de todo lo contrario, de no decapitarlas. Si la garrapata se engancha a la piel y la localizamos, hay extraerlas cuidadosamente. Lo mejor es usar unas pinzas y agarrarlas por la zona de la cabeza más cercana posible a la piel, para evitar que el cuerpo se desprenda de la cabeza, que puede quedar dentro y provocar infecciones. Tampoco se deben usar líquidos tales como aceites o alcohol, ni aplastar al animal, puesto que se pueden producir regurgitaciones del contenido del estómago hacia nuestra sangre, lo que aumenta mucho el riesgo de infección. En cualquier caso, y ante la duda, debemos acudir al médico si hay sospechas de que se haya quedado un fragmento de cabeza en nuestra piel y podemos guardar la garrapata muerta por si hubiera necesidad de identificarla.

Extracción de una garrapata para evitar su decapitación. Fuente


Otro método habitual para acabar con los vampiros que hemos visto en multitud de películas y series es la técnica del estacado o lo que es lo mismo, clavar una estaca en el corazón de los vampiros, o de los cadáveres sospechosos de ser vampiros. De este método abusaban sobremanera en la serie de culto Buffy Cazavampiros. Para ello se usaban estacas normalmente de madera, siendo la de fresno la preferida según las tradiciones de zonas como Rusia y los estados bálticos; y la del roble en muchas zonas checas y polacas. La estaca solía clavarse apuntando al corazón, a la boca o al estómago, también según el lugar. Pero en el mundo animal existen algunos vampiros que han revertido esta técnica y son ellos los que usan sus propias "estacas" para alimentarse de sus presas. Se trata de pulgas, mosquitos, chinches, tábanos, piojos y ladillas. Son todos ellos, lo que podríamos llamar, insectos vampiros.

Buffy con una peligrosa estaca. Fuente

- Las pulgas son unos insectos de tamaño muy pequeño (entre 1 y 4 mm), ápteros, es decir, sin alas, con exoesqueleto duro y con el cuerpo comprimido lateralmente, para facilitar su desplazamiento entre el pelo o las plumas de los animales a los que parasitan. Y además de ser hematófagas, tienen una gran capacidad para dar saltos enormes. Las pulgas se alimentan de la sangre que succionan a sus víctimas, picándoles con sus piezas bucales transformadas en estiletes, es decir tiene unas estructuras alargadas, que podrían recordar a una estaca, aunque hueca por dentro, a través de las que absorben la sangre.

Cada especie suele tener preferencia por un tipo de huésped, así hay pulgas del perro, de las ratas, de los gatos…, pero no hay ningún problema de que pasen de unos animales a otros, como por ejemplo de nuestras mascotas a nosotros. De hecho existe una especie específica parásita de los seres humanos, llamada Pulex irritans. Se sabe que las pulgas de la rata, Xenopsylla cheopis, fueron las principales responsables de la transmisión de la terrible peste negra o peste bubónica que asoló Europa en la Edad Media. Al igual que una buena medida preventiva contra los vampiros de ficción era el ajo o incluso ciertos elementos religiosos, en el caso de las pulgas, la mejor medida preventiva contra la picadura de estos insectos es una buena higiene personal, doméstica y de los animales de compañía.

Pulex irritans. Fuente

- Las hembras de los mosquitos también cuentan con piezas bucales que forman una larga probóscide preparada para perforar la piel de los mamíferos, aves, reptiles o anfibios, para succionar su sangre Tras perforar la piel de su presa con su particular "estaca", los mosquitos pueden inyectar un veneno que actúa como anticoagulante y que es el que causa la inflamación característica de su picadura. Las hembras requieren del aporte que constituye la sangre para poder llevar a cabo la puesta de huevos. Los órganos bucales de los machos son diferentes a los de las hembras, por lo que no pueden picar a las personas para succionar sangre. 

Mosquito hembra succionando sangre de un humano. Fuente

La preferencia de los seres humanos frente a otros mamíferos se debe habitualmente a que nuestra piel es fina y fácil de perforar por su aparato picador chupador. Las vampiras de los cuentos, películas y leyendas suelen ser bastante atractivas y sexis, y suelen usar estas características para seducir a sus presas y así poder alimentarse de su ansiada sangre, nada que ver con las hembras de los mosquitos, que resultan bastante molestas en verano cuando zumban alrededor de nuestros oídos para acercarse a succionar nuestra sangre. Además la picadura de estas pequeñas vampiras puede transmitir enfermedades infecciosas, entre las que destacan la malaria, el dengue y las fiebres del Nilo Occidental. 

- Y hablando de vampiras que se meten en la cama de sus víctimas que están cegados por su belleza y con la voluntad dormida, no podemos dejar de aprovechar la oportunidad para hablar de otras vampiras del mundo de los insectos que se cuelan de vez en cuando en nuestras camas, con el mismo objetivo que los seres anteriormente mencionados que no es otro que succionar nuestra sangre. Hablo en esta ocasión de las chiches de la cama, de la especie Cimex lectularius, que son unos insectos hemíptero pertenecientes a la familia Cimicidae. Se les llama así, chiches de la cama porque el hábitat que más frecuentemente usan son los colchones, camas e incluso sofás, y como buenos vampiros, aunque no son insectos estrictamente nocturnos, desarrollan su principal actividad de noche.

Chinche de la cama clavando su estilete. Fuente

Las chinches de la especie Cimex lectularius se encuentra en climas templados de todo el mundo y se alimenta de sangre de personas de casi cualquier parte. Pero también existen otras especies como son Cimex hemipterus, que se encuentra en las regiones tropicales, que infecta a pollos y murciélagos; o como Leptocimex boueti, otra especie tropical, que infecta a murciélagos y humanos. Cimex pilosellus y Cimex pipistrella infectan principalmente a murciélagos, mientras que Haematosiphon inodora, una especie norteamericana afecta principalmente a las gallinas. 

Al contrario que los vampiros de película que dejan dos señales de mordedura correspondiente a sus dos colmillos en el cuello de sus víctimas, las chiches suelen dejar un rastro más amplio y provocan un abultamiento de la piel rojizo, aunque también puede ser plano, normalmente acompañado de un intenso picor, en forma de múltiples ronchas alineadas que se suelen extender por amplias zonas de la espalda o de las extremidades. El enrojecimiento y abultamiento de la piel es el resultado de una reacción alérgica a los anestésicos contenidos en la saliva de la chinche, que es introducida en la sangre de la víctima.

Picaduras de chinches de la cama. Fuente

- Pero uno de los insectos a cuya picadura más tememos los humanos, son los tábanos. Los tabánidos son una familia de dípteros, es decir animales parecidos a moscas y mosquitos, que sólo tienen dos alas funcionales, las anteriores. Las alas posteriores han sido transformadas en halterios o balancines, apéndices que ayudan al control del vuelo, lo que les permite volar muy activa y eficazmente,  como ocurre con el resto de dípteros. Existen unas 4500 especies de tábanos en todo el mundo, de las cuales 1000 pertenecen al género Tabanus, y de nuevo, en todas ellas nos encontramos un marcado dimorfismo sexual, como ocurría en los mosquitos:  En este caso también las hembras presentan un aparato bucal picador-cortador mucho más fuerte que el de los machos, y por supuesto que el de los mosquitos. Los machos normalmente se alimentan de nectar.

Tabanus sp. Fuente

Las picaduras de tábano, a diferencia de las picaduras de otros insectos vampíricos, como los mosquitos o las chinches, que pueden necesitar de 2 a 3 días para sanar, pueden necesitar mucho más tiempo, ya que en lugar de provocar la perforación de la piel, un tábano en realidad lo que hace es morder y cortar la piel, lamiendo la sangre que brota de dicha herida. Esto puede ser más doloroso que una picaduras de avispa o abeja y por supuesto esta herida es más propensa a la infección. 

Aparato mordedor de un tábano ampliado. Fuente

Muchas historias vampíricas están asociadas a la lujuria de sus protagonistas, ya sea el vampiro o vampira o su víctima, que se dejan llevar por sus mas bajos instintos hasta que caen en desgracia por culpa de un enamoramiento o una atracción carnal por la persona o por el ser equivocado. Relacionados con la lujuria se encuentran nuestros siguientes protagonistas, las ladillas.

- Las ladillas o piojos púbicos, Pthirus pubis, son unos insectos ectoparásitos de los seres humanos, de tamaño pequeño y aspecto casi redondo, achatados y de color amarillento. La transmisión de estos parásitos ocurre en la mayoría de los casos por contacto sexual, aunque también en raras ocasiones puede suceder al usar prendas que han estado en contacto con algún portador. Además de la zona púbica, donde son más habituales, también pueden situarse en el cabello, las cejas, las pestañas y el vello axilar y corporal. Al igual que ocurre con los piojos comunes de la cabeza, Pediculus humanus capitis, sus huevos pueden verse en forma de pequeños puntos blancos pegados al pelo cerca de la piel y reciben el nombre de liendres. A diferencia del piojo de la cabeza, las ladillas son lentas moviéndose, avanzando cada día aproximadamente de uno a diez centímetros.

Piojo de la cabeza. Ladilla. Liendre. Fuente

El piojo de la cabeza no suele ser portador de enfermedades, sin embargo existe otra subespecie llamada piojo del cuerpo, Pediculus humanus humanus, que puede ser vector de diversas enfermedades. Las dos subespecies son morfológicamente casi iguales, pero normalmente no se cruzan o hibridan. La ladilla es visualmente muy diferente de las otras dos especies y está mucho más cerca en apariencia a los piojos que infestan otros primates. La infestación por estos pequeños vampiros que habitan en nuestro pelo, en cualquier parte del cuerpo, se conoce como pediculosis .

Y vamos a ir terminando con uno de los mitos en torno a los vampiros que mas populares se han hecho, y que es el de que los vampiros no soportan la luz solar, es decir presentan una fuerte fotosensibilidad, que puede llevar incluso a matarlos si son expuestos durante el tiempo suficiente a nuestro Astro Rey.  Debido a esto, la mayoría de vampiros son de hábitos nocturnos, saliendo a cazar y volviéndose muy activos cuando cae la noche. Durante el día, se ha hecho muy popular también la figura del vampiro introduciéndose en un ataúd, que cierra desde dentro para evitar ser molestado o tocado por la luz. En muchos relatos vampíricos la lucha contra estos seres se ha resuelto positivamente hacia el héroe o heroína porque los vampiros no se han dado cuenta de que estaba amaneciendo, y cuando el Sol comienza a asomar, suele ser ya demasiado tarde para el monstruo que sucumbe ante la energía lumínica de las maneras más rocambolescas posibles: quemándose hasta verse reducido a cenizas, convirtiéndose en piedra, explotando o directamente desapareciendo.

Nosferatu quemado por el Sol. Fuente

- Nuestro último protagonista también tiene una gran fotosensibilidad, y a pesar de su pequeño tamaño, podemos hablar de ellos como unos pequeños vampiros que huyen de la luz solar y esperan en la oscuridad para atacar a sus presas y alimentarse de su sangre. Se trata de un ácaro, un ácaro que recibe el terrible nombre de arador de la sarna o Sarcoptes scabiei.

El arador de la sarna es una especie de ácaro de la familia Sarcoptidae, de cuerpo no segmentado, forma ovoide, con 4 pares de patas, y con un tamaño muy pequeño, de apenas 400 micras, que tiene como hospedadores a algunas especies de mamíferos. En concreto, puede infectar a los humanos, alimentándose de nuestra sangre, y siendo el causante de la enfermedad conocida como sarna. Tras la fecundación, que ocurre en la superficie de la piel, el macho muere y la hembra se introduce en el estrato córneo de la piel creando túneles en los que va dejando los huevos, mientras se va alimentando de la sangre de la víctima. Los surcos que va dejando en esta zona de la piel son los que sirven para darle el nombre de arador.

Sarcoptes scabiei. Fuente

La escabiosis o sarna es una enfermedad altamente contagiosa producida por estos ácaros, por lo que una de las soluciones que se plantean para acabar con ellos es el uso de la luz ultravioleta para su desinfección. La luz del sol se recomienda para eliminar a los ácaros del polvo o de la cama, no porque acabe con ellos directamente, sino porque el calor que se acumula en estos tejidos cuando les da la luz hace que estos animales mueran, cuales vampiros expuestos al sol.

Y con este pequeño terminamos el repaso a algunos vampiros chupasangres reales que nos podemos encontrar entre la enorme biodiversidad que habita nuestro planeta. Siempre lo digo, la ficción mola, se lo pasa uno estupendamente en el cine, viendo series de televisión, leyendo un buen libro, o disfrutando de un buen cómic o videojuego, y Halloween es una fecha propicia para recordar historias de terror, para disfrazarse de monstruo y para pasar risas y miedos con la familia y con los amigos, pero por muy asombrosos y terroríficos que sean los seres fantásticos, como los vampiros, mucho más asombrosos, y porqué no, terroríficos, pueden ser los seres reales. Sin duda todos los vampiros que hemos enumerado hoy lo son, y como el tema da mucho de sí, desde ahora mismo prometo que no será la última vez que hablemos de ellos, y que ya tengo en mente algunas entradas más sobre los vampiros. ¡Feliz Halloween!

¡Feliz y vampírico Halloween! Fuente

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Referencias:

https://en.wikipedia.org/wiki/Vampire
https://en.wikipedia.org/wiki/Hematophagy
https://en.wikipedia.org/wiki/Vampire_bat
http://digitallibrary.amnh.org/bitstream/handle/2246/1595//v2/dspace/ingest/pdfSource/bul/B248.pdf?sequence=1
https://socialbat.org/
https://batworld.org/
http://naukas.com/2011/01/04/feliz-ano-del-murcielago/
https://en.wikipedia.org/wiki/Leech
https://en.wikipedia.org/wiki/Hirudo_medicinalis
http://es.horadeaventura.wikia.com/wiki/Portada
https://en.wikipedia.org/wiki/Hyperoartia
https://en.wikipedia.org/wiki/European_river_lamprey
https://en.wikipedia.org/wiki/Sea_lamprey
http://canalcocina.es/receta/lamprea-a-la-bordalesa
https://en.wikipedia.org/wiki/Taenia_(genus)
http://www.biolib.cz/en/taxon/id43806/
http://www.cdc.gov/dpdx/taeniasis/index.html
https://en.wikipedia.org/wiki/Garlic
https://es.wikipedia.org/wiki/Ixodoidea
http://www.cfsph.iastate.edu/Factsheets/es/ixodes_ricinus-es.pdf
https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001319.htm
https://es.wikipedia.org/wiki/Buffy_the_Vampire_Slayer_(serie_de_televisi%C3%B3n)
https://en.wikipedia.org/wiki/Human_flea
https://es.wikipedia.org/wiki/Culex
https://es.wikipedia.org/wiki/Cimex_lectularius
https://es.wikipedia.org/wiki/Tabanidae
https://en.wikibooks.org/wiki/Parasitic_Insects,_Mites_and_Ticks:_Genera_of_Medical_and_Veterinary_Importance/Horseflies_and_similar
https://entomology.ca.uky.edu/ef511
https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000840.htm
https://es.wikipedia.org/wiki/Phthiraptera



2 comentarios:

Marisa Castiñeira dijo...

Completísimo y magnífico Carlos. Buen repaso a animales hematófagos. Las imágenes estupendas.
Lo aprovechó como siempre para clases. Gracias y Feliz Halloween (Samaín)

Miguel Sánchez dijo...

Estupendo reportaje. Gran recopilación, muy bien presentada. Nos quedamos con ganas de más.
Una duda: ¿Cómo se explica que en la cultura europea esté tan extendida la idea de un murciélago vampiro que sólo existe en América?
Y en cuanto a lo del control de la mente, me atrevo a sugerir (más bien suplicar) una entrada sobre, creo recordar, un hongo que modifica el comportamiento de su huésped (una hormiga) adecuándolo a sus propias necesidades; y seguro que el tema da para mucho más, puesto que últimamente se habla mucho sobre el papel de nuestra "vida interior" en nuestro comportamiento.

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