El otro día viendo los dibujos animados de Pocoyó con mi pequeña Marta, nos quedamos gratamente sorprendidos al ver como en uno de sus capítulos el pequeño e inteligente niño vestido de azul, vivía una aventura en la que una pequeña amiga, una oruguita, devoraba vorazmente todo lo que se le ponía por delante, sobre todo hojas de árbol, y como tras colgarse de una rama, convertida en capullo, se transforma en una bella mariposa. Así como el que no quiere la cosa y en pocos minutos, los niños (y seguramente algunos adultos) aprenden el complicado proceso de la metamorfosis, a la vez que se rien y disfrutan con Pocoyó y sus amigos. ¡¡Bravo Pocoyó!!Aquí os dejo el vídeo:
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