Durante la pasada semana cultural que celebramos en
mi instituto, mi compañera María

Salmerón y yo, organizamos una actividad interdisciplinar (ella es del departamento de Física y Química y yo pertenezco al de Biología y Geología) llamada
Pasapalabra Científico, que tuvo un gran éxito entre nuestros alumnos, pese a que competía con otras actividades simultáneas aparentemente más atractivas, como partidos de fútbol y baloncesto, danza del vientre y simplemente estar en el patio sin hacer nada. El concurso, en principio, estaba enfocado para alumnos de 3º de ESO, pero debido a una

mayor afluencia de alumnos tuvimos que ampliar, apuntándose también alumnos de 1º y 2º de Bachillerato. El juego era muy simple y consistia en una serie de "roscos" similares a los que aparecen en la prueba final del concurso de televisión
Pasapalabra, en los que los alumnos tenían que adivinar el concepto correspondiente a cada letra del abecedario. La diferencia con el programa de televisión radicaba en que casi todos eran conceptos relacionados con las ciencias: Física, Química,

Biología, Geología, Tecnología... alternando distintos niveles de dificultad en cada rosco, con lo cual había algunas letras más difíciles, algunas más fáciles y unas pocas de coña (del tipo:
Con la C, lo que NO hay que hacer en los exámenes de Carlos o María! ) (Evidentemente la respuesta era
copiar). En general todos los roscos eran bastante asequibles para alumnos de un nivel medio de 3º de ESO.
Después de una competida ronda clasificatoria, seleccionamos un equipo finalista (de 1º Bach) y otros tres equipos más que pelearían por el otro puesto en la final (de 3º ESO, de 1º Bach y de 2º Bach) de los cuales ganó el de 3º completando un rosco enterito sin ningún fallo y aún así sobrándole tiempo. En la final, que también fue bastante reñida, se llevó el gato al agua el equipo de 1º de Bachillerato, quedando estos ganadores del concurso.

A mí me toco hacer de presentador, emulando a
Christian Gálvez, y aunque al principio se me trababa un poco la lengua, poco a poco fui cogiendo soltura y las palabras me salían con bastante rapidez y de forma fluída. María se encargó de controlar los tiempos y de llevar el cómputo de aciertos y fallos de cada grupo, y siempre estuvimos ayudados por un par de alumn@s bastante apañados y colaboradores.
Durante el acto de entrega de premios de las distintas actividades de la semana cultural los finalistas recibieron un bonito diploma y los ganadores, un lote de libros, y el consabido diploma (la verdad es que en el apartado de premios el instituto no se estiró todo lo que debía...)
Al final resultó una actividad bastante entretenida y motivadora, que derivó en la preparación de un documento que enviamos a la revista digital
Perceianadigital.com, apareciendo publicada nuestra actividad con el título de
Juego Científico en el
número 12, del volumen II, de la citada publicación digital.
Para los profesores o cualquier otra persona interesada en usarla en sus clases o como mero entretenimiento, se pueden descargar los distintos roscos en formato PDF. Aquí os dejo
el enlace, y ¡a disfrutar del juego!