miércoles, 16 de marzo de 2022

I Monólogos docentes en librería La Ahucema

El pasado viernes 11 de marzo, tuve la suerte de participar en los I Monólogos docentes organizados por la librería La Ahucema, en El Viso del Alcor (Sevilla). La librería La Ahucema, es lugar de libros y encuentros, como reza su lema, y es propiedad de mi amiga y compañera Maribel Flores, con la que ya he podido compartir escenario en muchas ocasiones. 



No se me ocurre mejor lugar para realizar un evento de monólogos, que rodeados de libros y de buena gente, y así fue como transcurrió esa bonita tarde-noche de este mes de marzo. Los monologuistas éramos todos docentes y fuimos presentados por Anastasio Pineda quien, entre presentación y presentación, hizo gala de su buen humor, contándonos una historia en cuatro actos sobre un viaje a Londres dentro del programa Erasmus. Lo que nos reímos con la disparatada situación que nos contó Anastasio.




La primera en exponernos su monólogo fue María Martínez, que contó en clave de humor las virtudes de preparar un proyecto TIC con un grupo de alumnos de su centro, y sobre todo, con un grupo de madres que, organizadas a través de un diabólico grupo de Whatsapp, no se lo pusieron nada fácil a la buena de María. Comenzaba fuerte el espectáculo, porque María siempre es garantía de buen humor y risas sanas, y efectivamente, el público asistente quedó encantado con ella.


Tras María, y la correspondiente presentación de Anastasio, fue el turno de Diego Bueno, profesor de Formación Profesional en su centro que, con el humor que lo caracteriza, nos contó las vicisitudes de dar clase en grupos de FP. Cada vez que nos decía que el profesorado de FP al final se "embrutecía" como sus alumnos, no podíamos parar de reír, y las anécdotas de clase que compartió con todos los asistentes fueron seguidas de carcajadas que se mantuvieron hasta el final de su charla.

Después llegó mi turno, y Anastasio me presentó jugando con mi apellido, ya que dijo que me hubiese gustado llamarme Carlos Lobezno, mejor que Carlos Lobato... Así que, armado con un montón de recursos tomados del cine, las series, los dibujos animados y los videojuegos, mi monólogo fue una exposición de como imparto las clases de "Biología postcovid" y como el confinamiento y las clases online han influido en mis clases actuales. No sé que decir de mí mismo, así que solo mencionaré que el feedback que recibí fue brutal, y las caras de risas y de diversión que veía en el público asistente fueron más que suficientes para confirmar que había estado a la altura y mi propuesta había gustado.

Y de nuevo salió Anastasio a presentar a Maribel Flores, la persona que había hecho posible que estuviésemos allí esa noche y a la que se lo agradezco enormemente. ¡Muchas gracias Maribel!

Ella, tirando de su desparpajo y gracia natural, hizo una introducción improvisada repleta de risas, para continuar con su monólogo centrado en cómo el profesorado celebramos y trabajamos en el aula las diferentes efemérides que llenan nuestro calendario. Sobra decir que fue un remate impresionante a una gran noche de humor, que disfrutamos como hacía mucho que no disfrutábamos.

Tras los monólogos, salimos a saludar los cinco y recibimos los aplausos y el calor del público asistente, que se quedó después un rato charlando con nosotros. Después, la noche aún mejoró más porque pudimos quedarnos con los amigos a tomar unas tapas mientras charlábamos de lo terrenal y de lo divino. 

Terminó esta breve reseña, comentando que visto el éxito que tuvimos, Maribel ya ha planificado hacer más encuentros de Monólogos en su librería, y esperamos que pueda asistir más gente que así nos lo ha hecho saber. ¡Os estaremos esperando en la librería La Ahucema! Si no la conocéis, deberíais, porque además de encontrar todo lo que busquéis, recibiréis un trato humano fantástico, y podréis comprobar que verdaderamente La Ahucema es un lugar maravilloso para libros y encuentros.


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Posts relacionados:

- Mi primer monólogo. Espiral del humor.

- Un mes de mayo de divulgación a tope.

miércoles, 2 de marzo de 2022

MotivAcción. Experiencias motivadoras en clases de ciencias

El pasado miércoles 23 de febrero fui invitado a participar como ponente en la última sesión del curso de formación del profesorado novel. Unas semanas antes me llamó Carmen Poblador, la directora del CEP de Alcalá de Guadaíra, para hacerme la propuesta y acepté encantado una vez más.


La idea era repetir la premisa de ocasiones anteriores en las que he colaborado con el CEP, dándole un enfoque motivador a la ponencia para el profesorado en prácticas, así que preparé una nueva presentación, usando algunos materiales de las anteriores, para hablar tanto de actividades motivadoras como de divulgación científica.

La diferencia con las otras ocasiones anteriores es que esta vez era online, por cuestiones relacionadas con la pandemia, en vez de ser presencial. Mi intervención comenzaba a las 19:00, pero me conecté a las 17: que fue cuando empezaba la sesión, para poder asistir a las conferencias de las dos ponentes anteriores a mí. Me gusta participar de pleno, desde el inicio de la jornada, porque así puedo ponerme mejor en contexto y hacerlo lo mejor posible, además de hilar mi ponencia con las charlas anteriores, ya que la presión es muy grande cuando toca hablar delante de tantos compañeros profesores -había unos 200 compañeros escuchándome- y tienes que dar lo mejor de ti mismo. Al menos esa es mi forma de pensar.


Como he hecho en ocasiones anteriores, reitero mi enhorabuena a todos los compañeros que tienen que hacer un gran esfuerzo por estar toda la tarde conectados escuchando charlas de 1 hora de duración, tras haber estado toda la mañana dando el do de pecho en sus respectivos institutos. Además, en su caso, no solo tienen que estar atendiendo a las clases, sino a los requerimientos documentales que tienen por parte de la inspección, que en algunos casos son más, y en otros menos, pero que no son moco de pavo, y requieren una gran dedicación y un tiempo extra que la mayoría de las veces falta.

La primera exposición versó sobre el copyright y el uso de diferentes licencias para compartir imágenes aunque sea en el ámbito educativo y, aunque no estaba de acuerdo con todo lo que explicó la ponente, si que resultó muy interesante la cantidad de recursos y herramientas que expuso.

La siguiente charla me encantó. Corrió a cargo de Natalia Alba Dionisio Flores, la cual aludió a la motivación y también aportó una cantidad maravillosa de recursos para ser usados por el profesorado. Bajo mi punto de vista fue el ejemplo claro de lo que debe ser una charla para este tipo de cursos formativos.

Hilando con su charla comencé yo la mía, a las 19:00, que era la hora pactada. Creo que es de recibo dar la enhorabuena tanto a organizadores como ponentes por el respeto a los tiempos, que creo que es fundamental en este tipo de eventos. El título de mi presentación era MotivAcción. Experiencias motivadoras en la clases de ciencias. La palabra inventada del título, MotivAcción, surgió de unir Motivación, con cuya definición en el diccionario de la RAE comencé, con Acción, ya que mi intervención si dividió en varias partes: una primera parte en la que expuse algunos ejemplos de actividades motivadoras de diferente índole que realizo en mis clases, usando dibujos animados, películas, series, videojuegos...; una segunda parte dedicada a la acción, es decir a como realizar un proyecto científico motivador más ambicioso, para lo que usé el ejemplo de Ciencia Pokémon que hice hace unos años para participar en la Feria de la Ciencia de Sevilla, así como los siguientes proyectos en los que me embarqué; y una tercera parte donde di algunos tips o consejos sencillos que podemos usar para llevar a cabo este tipo de experiencias, junto con algunos recursos fáciles de localizar y usar para poner en marcha estas actividades y proyectos. 


Es cierto que disfruto más de los eventos presenciales, pero he de reconocer que me lo pasé en grande mientras contaba mis historias. En las charlas online es difícil que haya aplausos, pero el feedback que recibí al terminar en el chat de la plataforma a través de la que nos conectamos fue sencillamente brutal. Mis compañeros del centro, que asistían, así me lo hicieron saber, ya fuera durante el mismo momento de finalización de mi charla, o al día siguiente cuando nos vimos en el IES La Campiña. Desde aquí agradezco a Adrián, Dionisio, Amadeo y Francis sus palabras; así como a otros compañeros de otros centros que también asistieron y a los que tengo el gusto de conocer, como Ana Belén, ex-alumna de mi centro, o mi buena amiga Paloma; y por supuesto a todos los compañeros a los que no conozco. ¡Mil gracias a todos chicos!

También  me gustó mucho que al terminar cada uno de los ponentes se dio la posibilidad de que los compañeros asistentes nos preguntaran y, aunque no hubo muchas preguntas, si que contestamos algunas y pudimos resolver algunas de las dudas que le habían surgido a los oyentes. De hecho fue una de las sugerencias que le hice a los organizadores del anterior curso para el profesorado en el que también tuve la suerte de asistir.


En definitiva, creo que fue una buena experiencia más que sumar a mi amplio bagaje en estas lides, que me confirmo lo mucho que disfruto haciendo mi trabajo como docente, pero también compartiéndolo con otros docentes. Esta combinación de docencia y divulgación resulta altamente motivadora para mí, por lo que sin duda, volvería a participar en ella cuando así me lo requieran. Como dice mi buen amigo Sergio Palacios, a enseñar se aprende enseñando, y eso procuro hacer yo cuando participo en estos eventos.




jueves, 24 de febrero de 2022

Cuando Darwin encuentra a Linneo [Artículo Muy Interesante. Especial coleccionista]

Aún no me lo creo. Estoy muy emocionado por haber podido participar en el número Especial de Coleccionista de la revista Muy Interesante dedicado a Charles Robert Darwin, junto con un increíble grupo de divulgadores y comunicadores científicos. Mi aportación lleva el título de Cuando Darwin encuentra a Linneo.


En mi artículo, además de hablar lógicamente de Darwin, hablo también de Linneo y de un montón de seres que son homenajes vivientes - o fósiles - a estos gigantes de la Ciencia. 

La maquetación es una maravilla y el contenido de la revista impresionante. Todo ha sido posible gracias a la coordinación de Eugenio Manuel Fernández, que es quien se ha encargado de reunir al elenco de divulgadores con el que comparto páginas. ¡Muchas gracias por hacerlo posible, Eugenio!


Es una revista que no os podéis perder, y se puede encontrar en kioskos, así como en la web de Muy Interesante para comprarla online: https://suscripciones.zinetmedia.es/mz/divulgacion/muy-interesante/muyedicioncoleccionista-14-darwin



domingo, 9 de enero de 2022

Decimoquinto blogcumpleaños

Con la frase "Quince años, tiene mi amoooor" empezaba una de las canciones más famosas del Duo Dinámico y viene perfecta para empezar el post de celebración de este blogcumpleaños. Y si en 2020 ese año fatídico, solo había cinco posts en mi blog, en 2021 he recuperado la tendencia de años anteriores y he publicado dieciocho entradas. Es cierto que no llega a casi  las cincuenta de años anteriores, pero he cumplido el propósito que hacía el año pasado en este mismo post de superar las cinco de 2021. 


Hoy cumplimos 15 años, que se dice pronto, pero son ya quince añazos celebrando los buenos buenos momentos que me ha dado este blog a lo largo de todo este tiempo. Y un año más, dejo por aquí mis buenas intenciones de seguir compartiendo con todos los lectores de La Ciencia de la vida mas biología, frikismo y cuiriosidades desde este modesto rinconcito de Internet.



El nacimiento de este blog, como ya he contado en ocasiones anteriores, se produjo por una gran casualidad, durante un curso para profesores en el que se nos mostraban las bondades de los blogs en las aulas. Yo hice un blog de prueba al que le llamé La Ciencia de la vida, y poco a poco fue evolucionando y cambiando, hasta llegar a ser bastante conocido entre mucha gente. Además, con el paso de los años, fue sobreviviendo a la llegada y auge de las otras redes sociales, que conseguí que le sirvieran de complemento. Y así, se convirtió en el lugar que es hoy, un espacio para compartir cuestiones biológicas mezcladas con cine, cómic, dibujos animados, experiencias de vida, charlas de divulgación, vivencias docentes y libros. 


Poco más me queda que decir, más que agradecer a cualquier lector que llegue a La Ciencia de la vida, y lee estas letras. Quiero daros a todos las gracias y por supuesto quiero pedir disculpas a todos los que esperaban más, os prometo que lo habrá... Creo que este 2022 será un gran año...

No me enrollo más y para terminar quiero compartir con vosotros que a pesar de todo, a pesar de las dificultades, sigo teniendo muchas ganas de seguir divulgando, escribiendo y creciendo con La Ciencia de la vida. Espero seguir teniendo inspiración para poder continuar regalando mucha Ciencia y mucha Biología durante muchísimo tiempo más. 


¡MUCHAS GRACIAS A TODOS!


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Entradas relacionadas:




viernes, 24 de diciembre de 2021

Los renos de Papá Noel. [#CienciaEnNavidad]

Inspirado por un post de Naukas de 2016, escrito por Juan Pascual, en el que se nos explicaban algunas cuestiones científicas sobre los renos de Santa Claus, y por el programa de radio en el que hablé sobre la Ciencia de la Navidad, allá por el mismo año, me he animado a hacer este post, en el que vuelvo a traer algunas de esas cuestiones, acompañadas de sus correspondientes postales navideñas que este año usaré de felicitaciones para mis amigos, familiares, compañeros y alumnos. 


De la icónica imagen del trineo de Papá Noel con los renos tirando de él, podemos sacar mucha ciencia aunque a priori no lo parezca. En primer lugar hablemos del sexo de los renos, puesto que si nos fijamos en los nombres de los 9 renos que tiran del trineo mágico volador podemos deducir que son todos renos machos. Los nombres son: Donner, Blitzen, Vixen, Cupid, Comet, Dasher, Dancer, Prancer y Rudolph, traducidos a nuestro idioma como Trueno, Relámpago, Juguetón, Cupido, Cometa, Alegre, Bailarín, Acróbata y Rodolfo. Los primeros ocho renos, los originales, proceden del poema de 1807 "A Visit From St. Nicholas", mientras que Rudolph, el reno de la nariz roja, sería añadido a raíz de la publicación de Robert L. May "Rudolph, the red-nosed reindeer", en 1939. Claramente se trata de 9 nombres masculinos, al menos en castellano.


Si atendemos a la ciencia podemos comprobar que esto no es cierto, pero antes tenemos que saber si los renos de Papá Noel existen de verdad. Los renos pertenecen a la especie Rangifer tarandus, también conocidos como caribúes. Los renos son miembros de gran tamaño de la familia de los cérvidos, a la que también pertenecen ciervos, gamos, corzos... y viven en manadas que van desde pocos ejemplares hasta cientos de ellos. En primavera, a veces, forman enormes manadas de muchos miles de ejemplares. Las manadas más grandes suelen encontrarse en Rusia. Se piensa que la manada más grande conocida tenía un número de renos que podría estar entre 400.000 y un millón de ejemplares. 

Aunque siempre hemos oído que los renos y Papá Noel viven en el Polo Norte, habría que matizar esto, puesto que este Polo está en medio del Océano Glacial Ártico, generalmente cubierto de hielo, lo cual dificulta su acceso a los animales terrestres. Los renos habitan en zonas del norte de Europa, Asia y América del Norte. La subespecie norteamericana es la que suele recibir el nombre de caribú. 

Renos. Fuente


Volviendo al sexo de los renos y conociendo ya la especie a la que pertenecen, podemos afirmar con rotundidad que son hembras, ya que los machos adultos pierden sus cuernos cada año a principios de diciembre, justo después de la temporada de apareamiento, para volverlos a desarrollar unos meses más tarde, mientras que las hembras los mantienen hasta la primavera con el fin de proteger a sus crías. En todas las representaciones de los renos de Papá Noel, las cornamentas de estos están siempre presentes durante el reparto de los regalos durante Nochebuena y Navidad, época donde los machos ya han perdido sus cuernos. En estas fechas, sólo las hembras conservan sus astas. En este sentido los renos son bastante especiales, puesto que podemos considerarlos como la única especie de ciervo cuyas hembras tienen cornamenta.

Las astas de los renos machos durante el año. Fuente


Podemos afirmar claramente que todos los renos escogidos por Papá Noel son hembras, a pesar de los nombres. Aunque también estaría la posibilidad de que fueran machos castrados (glups!), ya que la disminución de hormonas masculinas permitiría que los machos mantuvieran sus astas en Navidad... Pero es que hay buenas razones para que Santa escogiera hembras, ya que tienen una proporción de grasa en el total de la masa corporal un 45% mayor que los machos. Este tejido adiposo adicional les sirve como aislamiento que los mantiene calientes en las gélidas condiciones de casi -50 ºC que pueden llegar a soportar, sobre todo si viajan volando por las capas bajas de la atmósfera. En algunos artículos se ha llegado a hablar de las hembras de reno con el nombre de "focas con pezuñas", no de forma insultante, por supuesto, sino por lo parecido de su equipamiento contra el frío. Los machos por su parte, tienen tan solo aproximadamente un 5% de grasa corporal cuando llega Navidad, puesto que han perdido gran parte de sus reservas de grasa durante la temporada de apareamiento.

Hembra de reno. Fuente


Pero, un momento, quizás haya una excepción, y no todos sean hembras. Fijémonos en Rudolph, el reno de la nariz roja. Este personaje surgió como el típico héroe de una historia infantil con temática anti-buylling, donde se nos cuenta como es capaz de afrontar todos los problemas que le provoca su aspecto diferente para terminar convirtiéndose en el líder de la manada y en el más popular de todos los renos de Papá Noel. En la portada original del libro "Rudolph, the red-nosed reindeer", la nariz roja de Rudolph brilla intensamente, pero destaca que sus cuernos nada tienen que ver con los de los demás renos, y se ven como pequeñas protuberancias, lo que nos hace pensar que Rudolph es un ejemplar juvenil. ¿Pero, y si no se trata de un joven, sino de un macho que ha perdido sus astas a principios de diciembre? Es una buena pregunta que nos lleva a poder pensar que al menos uno de los renos de Papá Noel es un macho.

Rudolph el reno de la nariz roja. Fuente


Es asombroso comprobar cómo estos animales pueden sobrevivir en lugares tan inhóspitos como Alaska, Canadá, Escandinavia y Rusia, donde se alimentan de las escasas plantas y de los líquenes de la tundra helada. Pero es que sus adaptaciones al frío y a esas condiciones justifican con creces porqué Papá Noel los eligió. Nuestro gordo amigo se protege del frío con un grueso abrigo rojo y su característico gorro navideño, pero los renos traen de serie su propio abrigo. A la capa de tejido adiposo que comentábamos antes, se le une que los renos cuentan con un denso pelaje en el que nos encontramos más de 2000 pelos/cm2, mientras que los humanos tenemos unos 250 pelos/cm2 (Bueno, quizás Papá Noel tenga alguno más en su espesa barba...). Estas pieles proporcionan una buena regulación térmica porque tienen dos capas de pelo: una capa interna densa y una capa superior. En esta capa superior, para darles más ventaja aún, los pelos de los renos son huecos, y su interior está lleno de aire, gracias a lo cual se consigue un perfecto aislamiento que ayuda a soportar las gélidas temperaturas de estos lugares. Algunos lugareños han usado tradicionalmente pelo de reno para rellenar los chalecos salvavidas, debido a que el aire de su interior les confiere gran flotabilidad.

Pelo hueco de reno. Fuente


Pero aún hay más, ya que también tenemos que hablar de las patas de los renos. Para caminar en la nieve sin hundirse o congelarse, los renos han desarrollado pezuñas anchas en forma de media luna. Estas los mantienen estables, pero además, también pueden usarlas como palas para excavar y encontrar líquenes debajo de la nieve. Las almohadillas de los cascos de sus pezuñas se encogen y endurecen durante el invierno, lo que permite que los renos caminen sobre sus bordes afilados. Además de reducir el área del casco expuesta al suelo frío, los bordes de las pezuñas se clavan en el hielo y la nieve para evitar resbalones. Obviamente, esta es una gran adaptación para mantener firmes a los renos cuando aterrizan sobre los tejados nevados de algunas casas.

Pezuñas de reno. Fuente


Las células de todos los seres vivos cuentan con una membrana citoplasmática que separa el medio interno del exterior, proporcionando una capa que permite el intercambio controlado de sustancias entre el interior y el exterior y viceversa. Esta membrana es una bicapa lipídica formada básicamente por fosfolípidos que se disponen enfrentando sus colas apolares y dejando las cabezas polares hacia el interior y el exterior. Entre los fosfolípidos encontramos otros lípidos como el colesterol, proteínas y glúcidos, que conforman una estructura característica llamada mosaico fluido típica de todas las membranas celulares. Los fosfolípidos están formados por dos ácidos grasos unidos a una molécula de glicerina o glicerol, mediante enlaces tipo éster. La glicerina se une también a un ácido fosfórico y a un alcohol, completando la estructura típica de cualquier fosfolípido o fosfoglicérido.  Si los ácidos grasos que conforman los fosfolípidos son saturados, es decir, sin dobles enlaces en su estructura, las membranas son menos fluidas, o sea mas rígidas, mientras que si abundan los ácidos grasos insaturados, éstas son más fluidas.

Membrana citoplasmática. Fuente


¿Y por qué cuento todo esto sobre las membranas? Pues porque los renos tienen concentraciones más altas de ácidos grasos insaturados en las células de sus extremidades, donde la temperatura puede bajar hasta 30ºC por debajo de la del resto del cuerpo, al estar las patas en contacto directo con el frío terreno nevado. Además, el contenido en ácidos grasos insaturados en las membranas de sus células va aumentando progresivamente conforme bajamos hacia las pezuñas: Cuanto más cerca del suelo, mayor cantidad de ácidos grasos insaturados. Así se consigue que las membranas de estas células tengan la fluidez adecuada a las bajas temperaturas del entorno donde viven y se evita la congelación de las extremidades.

Diferencia entre los fosfolípidos con ácidos grasos saturados y saturados en una membrana. Fuente



A esto ayuda por supuesto, la circulación de la sangre en las patas, ya que tienen un sistema de vascularización muy inteligente: las arterias, que son los vasos sanguíneos que van del corazón a las extremidades, y las venas, que son los vasos sanguíneos que van desde las patas hasta el corazón, están muy cerca, discurren paralelamente y muy juntas a lo largo de las extremidades, por ello, la sangre arterial, que está a la temperatura corporal del animal, calienta a la sangre venosa que sube al corazón desde las patas frías en contacto con la nieve. A esto se le llama intercambio de calor a contracorriente.




Hablando de vascularización, quizás aquí encontremos también una explicación científica a la nariz roja de Rudolph, ya que realmente algunos renos presentan tonos rojizos en sus hocicos, debido a la presencia de una microcirculación nasal muy densa y rica, es decir, una gran cantidad de vasos sanguíneos apiñados en el espacio reducido de la nariz. Esta acumulación de vasos sanguíneos ayuda a regular la temperatura corporal de estos animales en el gélido norte, ya que recordemos que en invierno, cuando más frío hace, las partes que suelen enfriarse antes son las más alejadas del cuerpo, precisamente porque es donde mas cuesta que llegue la sangre para calentarlas. Pensad en vuestras narices y puntas de los dedos de manos y pies en un frío día de enero. 

Hocico de reno. Fuente


Pero también hay otra posible explicación para la nariz roja de Rudolph, aunque no es tan agradable, ya que puede deberse a una infección parasitaria que afecte al aparato respiratorio del animal y se manifieste con esos tonos rojizos en su hocico. Son varios los parásitos que pueden provocar esto en los renos, como los protozoos del género Sarcocystis (S. gruhneri, S. rangi, S. tarandivulpes, S. hardangeri, S. tarandi y S. rangiferi); algunos cestodos, como Taenia ovis krabbei; algunos nematodos, como Lappnema auris, Ostertagia gruhneri, Skrjabinagia arctica, Nematodirus tarandi, Nematodirella longispicula y Elaphostryngilus rangiferi; algun pentastómido como Linguatula arctica; e incluso insectos como Solenopotes tarandi, Cephenemyia trompe y Oedemagena tarandi. En humanos, un simple resfriado puede hacer que se nos ponga la nariz roja, debido a la continua fricción con los pañuelos y al aumento de la circulación en la zona, pero en Rudoph no se trataría solo de eso, sino a la presencia de algunos de los parásitos mencionados anteriormente en su aparato respiratorio.

Un Rudolph muy realista. Fuente


Lo que está claro es que por muy roja que estuviera la nariz, no emitiría luz. Los renos no son capaces de producir bioluminiscencia, como otros representantes del reino anima, pero sí tienen adaptaciones que tienen que ver con el espectro electromagnético. Esto nos lleva a otro buen motivo para que Papá Noel los haya elegido como los animales que tiran de su trineo. Las líneas de alta tensión suponen un peligro para el reparto de los regalos la noche de Navidad, puesto que el trineo no lleva faros y ya hemos dicho que la nariz de Rudolph a pesar de ser roja, no ilumina. Pero los renos cuentan con otra capacidad asombrosa: Son los únicos mamíferos, junto con algunas especies de roedores, que pueden ver la luz ultravioleta (UV). La visión UV les aporta una gran ventaja porque la nieve refleja toda la luz UV, mientras que los líquenes del género Cladonia, uno de sus alimentos clave, muestran una fuerte absorción en los rayos UV en relación con su absorción de otras longitudes de onda visibles, lo cual provoca un contraste que facilita que los encuentren. A esto se le suma que algunos de sus depredadores naturales, como los lobos de pelaje blanco generalmente exhiben una reflectancia ultravioleta baja. Por lo tanto, para los renos, tanto su alimento preferido así como sus principales depredadores, aparecen con un mayor contraste en el paisaje nevado que refleja los rayos UV. Un beneficio potencial adicional de esta gran sensibilidad a los rayos UV puede estar también relacionado con el hecho de que la reflectancia UV de la nieve cambia con la calidad de su superficie, lo que puede influir en la búsqueda de alimento y en el desplazamiento por sus territorios, evitando las zonas más inestables, blandas e inseguras.

Visión de los renos VS visión humana. 

Contraste en la nieve. Fuente


En el caso de los renos de Papá Noel, sabemos que las líneas de alta tensión ionizan el aire a su alrededor causando la emisión de rayos UV que los humanos no podemos detectar, pero los renos sí. Además pueden visualizar esa longitud de onda a cientos de metros de distancia. Ya sabemos cómo se las habían para sobrevolar nuestras ciudades sin chocar contra el cableado eléctrico.


Está claro que los ojos de los renos son especiales, puesto que la exposición a los rayos UV puede producir una fotoqueratitis conocida como ceguera de la nieve en la que la córnea sufre una forma de quemadura solar. No hay evidencia de ceguera de la nieve en los mamíferos árticos, donde se incluyen los renos, y se desconoce la explicación de esto. La presencia de componentes depuradores como el ácido ascórbico y los cambios estacionales en la córnea parecen estar relacionados con esta habilidad. Estos cambios estacionales provocan que en verano, cuando la luz del día es abundante, los ojos de los animales sean dorados. Cuando llega el invierno y y la oscuridad en las zonas donde habitan es casi constante, sus ojos se vuelven azules, lo que aumenta la dispersión de la luz reflejada y les ayuda a ver mejor.

Ojos de reno. Fuente


Vamos a ir terminando el artículo comentando que aunque la capacidad de vuelo no la tienen los renos, puesto que los quirópteros, los murciélagos y zorros voladores, son los únicos mamíferos voladores. Lo que sí está claro, es que los renos son buenos animales de tiro y podrían arrastrar un trineo sin problemas, aunque otra cosa es que pudieran con el peso de Papá Noel y la gran cantidad de regalos que porta. Hace unos años en el Daily Telegraph, en Reino Unido, calcularon que se necesitarían 5,6 millones de renos para tirar de 925.000 toneladas de juguetes. Parece claro que nuestros 9 renos son insuficientes, por mucho empeño que le pongan. Pero tanto para esto, como para el vuelo, ya que no tenemos explicación científica, concluiremos que es cosa de la magia de la Navidad.

¡FELICES FIESTAS!

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Bibliografía:

https://naukas.com/2016/12/08/

https://es.wikipedia.org/wiki/Renos_navideños

https://www.goodnewsnetwork.org/the-science-on-santas-reindeer-being-female/

https://www.livescience.com/32149-are-santas-reindeer-males.html

https://en.wikipedia.org/wiki/Rudolph_the_Red-Nosed_Reindeer

https://www.fi.edu/flying-reindeer

https://www.nature.com/articles/nature.2014.14868

https://thegreekobserver.com/blog/2017/12/04/science-christmas-santa-claus-sleigh-presents/

https://www.mamalifts.com/christmas-in-pounds/

https://munin.uit.no/bitstream/handle/10037/3718/thesis.pdf?sequence=1&isAllowed=y

https://www.elblogdefinlandia.com/2015/01/renos-en-laponia/

https://www.scientificamerican.com/article/a-skill-better-than-rudolphs/

https://theconversation.com/five-ways-reindeer-are-perfectly-evolved-for-pulling-santas-sleigh-173548

https://www.pbs.org/newshour/science/7-things-didnt-know-reindeer

- Halvorsen, O. (1986). Epidemiology of reindeer parasites. Parasitology today, 2(12), 334-339.

- Hogg, C., Neveu, M., Stokkan, K. A., Folkow, L., Cottrill, P., Douglas, R., ... & Jeffery, G. (2011). Arctic reindeer extend their visual range into the ultraviolet. Journal of Experimental Biology, 214(12), 2014-2019.

- Tyler, N. J. C., Jeffery, G., Hogg, C. R., Stokkan, K. A., & Giguère, N. (2014). Ultraviolet vision may enhance the ability of reindeer to discriminate plants in snow. Arctic, 159-166.

- Dominy, N. J. (2015). Reindeer Vision Explains the Benefits of a Glowing Nose. Frontiers for Young Minds, 3, 18.







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